lunes, 5 de noviembre de 2012

Visita al Ikea: capítulo I

Hace tiempo, mucho tiempo, los antiguos decían que de la tierra salían agujeros, cuevas y grutas, que conectaban con el mismísimo infierno. Para neutralizarlos, no se les ocurría otra cosa que poner una iglesia, un ejemplo de este pensamiento es el famoso Monasterio de El Escorial en Madrid creado por Felipe II, señor muy preocupado por este tema.

En la sospecha estoy que ahora cada punto del mal tiene encima un IKEA. No me malinterpretéis, no creo que los IKEAs sean malos per se, sino que sacan lo peor y más friki del ser humano. Hasta el momento mi santo y yo estábamos vírgenes en este sentido, nunca habíamos ido a un IKEA, simplemente porque no era un sitio que nos causara interés, ahora entiendo la película El club de la lucha, el IKEA saca lo peor de las personas humanas.

Mañana llega el catálogo a casaaaaa...

Os comento. Por vicisitudes varias de la vida, mi santo y yo nos hemos visto obligados a visitar un IKEA, lo estábamos evitando, pero el día llegó y fuimos a uno que hay en frente de un edificio satánico al que Sus, una amiga estupenda de mi santo, y su santo, denominan "la torre de Mordor" y que nosotros hemos decicido compartir dicho término. Pues eso, que ibámos avisados por dos tipos de personas sobre el IKEA:

-Las que aman IKEA porque no han ido obligadas por las circunstancias y que piensan que el IKEA da grandes diseños de interiores a precios competentes y que, por alguna extraña razón disfrutan de su estancia ahí (lo cual no me sorprende, seguro que hay gente que disfruta hacíendose colonoscopias).

-Los que odian IKEA por que está todo ultramasificado, te obligan a verlo todo, los padres entran en modo zombie, los bebés empiezan a gritar como si sufriesen una transformación de humano a vampiro, y las dependientas parecen como drogadas, como si no fueran muy conscientes del caos en el que trabajan.

El caso es que fuimos y lo primero que vimos era un cola kilométrica para entrar y meter el coche en el parking. Existiendo la posibilidad de dejarlo fuera, a unos 50metros y no aguantar la cola, optamos por esa, pero vimos que muchos humanos estaban ya empecinados en seguir el camino  de IKEA. Lo cual ya nos retrotrae al concepto de sectarios de Cthulhu como poco. El  IKEA sectariza, señora.


Yo lo tengo claro, Cthulhu empezaría a comerse a gente para acabar con la tontería...


Una vez en la puerta, nos acordamos de las sabias palabras de otra pareja amiga nuestra que nos dijo "nuestras mayores broncas han sido en medio del IKEA" y mi santo me miró y me dijo "estas segura de que quieres que entremos?" como si dijese "estas segura de que quieres que nos hagamos esto?". Hombre, ya habíamos llegado hasta allí, no podíamos hacer otra cosa. Así que cruzamos la puerta y nos recibiñó el típico chorro de aire acondicionado caliente que te baja el flequillo hasta la barbilla. Cuando te sobrepones del gaseo, ves cientos y cientos de personas, niños gritando, padres dando potitos a sus hijos, carritos hasta arriba, miles de colas... La idea de religión recobra más fuerza cuando piensas que cuando los judios empezaron su éxodo, seguro que iban de manera más ordenada.

Mi santo iba repitiendo como un mantra eso de "somos un equipo, no nos separemos" pero de repente dijo "una piscina de bolas!!".

Mierda, le hemos perdido. Aquí Foxtrot, Charlie, Alfa, Eco, hemos pedido a uno de los nuestros!!

"Porque no hacen piscinas de bolas para adultos? Sólo se las dejan a los niños". Le tomé de las manos y le dije eso de "vale, lo pondremos en un papel de sugerencias".

Luego encontramos un stand con bolsas amarillas, con metros de papel desechable que perfectamente se podían usar para ahorcar o dar de latigazos, y minilápices-estacas. Ellos lo ponen para que tu tomes nota y te pidas tus cosas sin se que te olviden sus nombres (dicen que son suecos, no me engañan, sé que es el idioma de mordor, deriva del élfico). Yo lo veía ya como una jugadora de D&D: los peligros dentro de El laberinto son insondables, elije tus armas.

¿Donde estará la sección de papel para las paredes?

Mi santo se reía de mi compulsión a coger lápices como una bestia, pero yo no estaba segura de no tener que clavarselos a alguien en un ojo o algo...

Miramos el mapa de la sección a la que teníamos que ir, subimos las escaleras mecánicas: y con paso firme y siguiendo el camino de suelo gris, nos dirijimos, habiendome empollado previamente el catálogo del IKEA, sí, es una habilidad que tengo, leer tostonazos increibles como leyes, libros religiosos sui generis y demás coñazos sin igual sin que me afecten. Así que fuimos a la sección acordada, la verdad es que en todas las secciones hay los mismos looks:

-El industrial: todo de acero, o metálico, en este pais me da que pasa sin pena ni gloria.

-El rústico: todo de madera o de plástico que parece madera o algo así

-El gothico: todo negro, digno de la casa de Tim Burton

-El negativo del gothico:si pones una foto en negativo de la casa de Tim Burton qué tienes? todo blanco! Pues eso

-El look barbie: todo con flores y rosa... puke rainbows

-El étnico: cuando no parece sacado de la jungla, parece sacado de la campiña francesa, y sino de un cottage escocés, o de un restaurante japonés...


Excepto los candelabros, el resto es todo de Ikea

Nosotros nos decantamos por el rustico, por aquello de que nos parecía el más neutro, aunque aún tengo dudas de que si coges los muebles del look barbie si los limpias del rosa, ese look no nos venga mejor, pero tengo que consultarlo con la cabeza de mi santo, que es más neutra para estas cosas que la mía. Pero no es una idea cerrada que nos decantemos por elegir cosas del IKEA.

Anyway, avanzamos y nos encontramos con un programa de pc, que en principio estaba diseñado para ser intuitivo (por la zona donde la espalda pierde su honroso nombre, debe ser), y tras intentar razonar con el programa, nos enteramos que el pedir ayuda, va por número, pero:

a) tiene más espera que una cita de la seguridad social (y sé de lo que hablo porque el 22 me voy al dermatólogo pidiendo hora en agosto)

b) algunos desisten.

Mi consejo? Hace como nosotros, encontrad a una dependienta no muy alienada, y cuando pregunte por un número y no conteste, poned cara de gato de Shreck.

Señorita pliiiiiiis....

La mujer nos orientó un poco y cuanto pudimos escapamos. A mitad de camino encontramos un sitio para prevenir los bajones de azúcar donde venden comida o dicen que lo es. Mi santo estaba enciscado en los perritos, pero no se venden hasta que no pasas por la salida. Así que me dió cosica y compramos unas galletas de vainilla con manzana, que no estan malas, pero no recomiendo comerlas a palo seco si no tienes un vasito de leche para domarlas... estan un pelín durillas.

Seguimos el periplo y tras desmitificar varias cosas del catálogo (un somier nos gusto, otro nos pareció bajito y un edredón nos pareció de algodón de muy baja calidad), pasamos a los complementos del hogar, primero, todo estaba atiborrado de carritos de bebés gritones con padres en su microcosmos o gritando a los pequeños.

A ver padres, yo comprendo que no siempre se puede encasquetar a los niños a los abuelos, tios, amigos, etc... pero Ikea, aunque diga lo contrario, es muy largo y cansado para ellos, así que si vosotros les obligáis a 3 horas de Ikea, no les culpéis si rompen objetos de Ikea de manera selectiva en casa. Porque os castigan por ello.

Mi solución? No volváis al Ikea! No lo necesitáis!


Echando leches!

Vimos un par de alfombras decentes y un espejo que me gustó, porque era muy retro, un tanto espejo maligno de blancanieves,  dije "me gusta, pero nunca lo compraría, lo veo poco masculino para convivir con un chico" y a mi santo le moló, hasta que nos acercamos y dijo "hombre estaría mejor con dragones en el marco".

Cuando creías que Ikea podría ser friki, por su sectarismo, por su momento dentro del Laberinto (aunque te falte David Bowie en mayas, mayas...), por su momento Shreck, su momento nave industrial donde meten sus estanterías, que es digno del almacenaje del arca de la Alianza (alcayatas se venden a parte)  incluso por su momento transformación en plan True Blood humano-vampiro de los niños que lloran como posesos descubres la gran verdad: si no hay dragones, el Ikea nunca será friki.

Al final, conseguimos salir y encontramos el puesto de perritos, como no, con su correspondiente cola. Yo mientras me acerqué a mirar que tenían vino Glök, que es un vino con especias que se bebe en muchos paises nórdicos por estas fechas, que me parecía una manera de venderte vino peleón de regiones que no tienen buenos vinos, como una quinta esencia. Señores, esto es España, sabemos que es un buen vino... no vengan con inventos, por favor!

Mi teoría es que estos perritos no estan buenos, su precio es de 50 cts- 1 euri y no creo que tengan mucha sustancia, pero el aburrimiento es amigo del hambre y el hambre de la comida basura, y por eso gustan tanto, porque sales abrumado de lo absurdamente consumista y pesado que es todo!



Así que mi santo se me acercó y le dije "estaba mirando esta chuminada del vino con especias, pero ve a la cola, que ahora voy contigo" y me dijo "has visto que cola? paso de perritos... total, vamos a volver..."

Espera... QUÉ?!

Yo no pienso volver, no quiero volver, cuando salí del Ikea, estuve a una chispi (como dice mi jefa molona) de besar el suelo estilo Papal!

Y esa ha sido mi experiencia... pero no quiero volver. Si lo hago sé que me quedaré en la sección de velas en el suelo en posición fetal gritando "sacadme de aquí!!". Todo es absolutamente demasiado y yo soy amante de los sitios más sencillos, con menos gente, con menos complicaciones... y por eso no encajo. Quizá haya firmes defensores del Ikea, oye, todo es respetable, pero como el Primark, está en mi lista de sitios a los que evitar: la gente se vuelve primitiva en estos centros.

Por cierto, al final salí con 12 lápices, según me han dicho, son pocos. Ya me contaréis.

9 comentarios:

Bettie Jander dijo...

Ains, qué risas nos hemos echao mi novio y yo leyendo el post XDDDD Muy bueno todo.

Yo aún no he ido a Primark, hace casi 6 meses que lo abrieron aquí y me da miedo. Esos sitios que primitivizan me dan cosica. Tampoco he ido a Ikea. No sé si podría soportarlo xD

Gadirroja dijo...

Yo pertenezco a la sección de madres agobiadas con bebés. Que también es cierto que cuando fui la bebé era Marina, que va para los 7 años, pero fíjate si "me traumé" que ni he vuelto ni se me ocurre.
BESOS!

Miss Potingues dijo...

A mi tampoco me hacen demasiada gracia los Ikea, he ido un par de veces y ufffff, es bastante cansino.

Cuando tengan espejos con dragones, hablamos.

Besos!

Angie dijo...

El refresco te sale a 1e (pero lo puedes rellenar las veces que quierashuuum...cola Larsson...), el frankfurt te sale a 50c, pero si le metes cebolla caramelizada te sale a 1€. Los helados van a 50c, pero con una ficha metálica que primero debes comprar en la caja.

Arriba de todo, está el bistró...donde puedes enseñar la tarjeta Ikea family donde te metes GRATIS todos los cafés que quieras de L a V. (Servidora se mete 1 l. de leche)

Las galletas de manzana con vainilla no las recomiendo, pero las que son de nocilla sueca, que tienen el mismo diseño redondito, con un corazón en el centro están mejores. Están a 1€.Pero las galletas chachis son las de avena...son divinas....sabes que son sanas pero no lo parecen.

Mi parte favorita(apartre de la infantil y el bistró) es la de las mantas, que suele estar cerca de los utensilios de cocina.

Los crios hasta los 3 o 4 años no se pueden meter en el chiquipark de Ikea.

Ikea para muebles grandes es chungo, porque te cobran por armarlos un pastón y el trasporte (uff)por éso voy para 2 cosas:

1. Comprar mantas.
2. Merendar/cenar en el bistro.

Los lápices se van rapiñando por dinámica,las primeras veces coges pocos por vergüenza, pero después hasta sales con una cinta látigo en la mano. Luego los tienes por todos sitios, hasta que te saturas y los acabas regalando.

La guía de Suécia (para viajar) es cojonuda: gastronomia,cultura,Pippi Lasgtrum,moda,ocio,turismo,naturaleza,etc...

La primera vez es como el Primor, que te agobian las colas mazo,pero te acabas enganchando.

El tema del parking lo tengo solucionado, voy en metro hasta Plaza españa y ahí pillo el bus 65 que me deja enfrente.

Para una tarde comodín va bien, te la tiras entera, aunque hagas zigzags entre las secciones para avanzar, la cola es demencial y el rato que te quedas en el bistro saboreando ésa comida tan rica ( que tienen yogures gallegos) se te va el tiempo.

Dále una oportunidad al Ikea, quién sabe si te apuntas a un concurso de costura y te pones ciega en una merendola por toda la face como híce Yo el mes pasado. Besotes!



Aydita dijo...

Jeje tus entradas me encantan ! besos

Adaldrida dijo...

¿Y no os peleásteis? Sois el uno para el otro...

{*Irene*} dijo...

Pues yo soy una fan total y absoluta de Ikea!! Aunque también es cierto que solo he ido al de Murcia y en días de diario, que la verdad es que problemas de aparcamiento 0 y se está la mar de bien. Con mucha gente, eso sí, pero supongo que nunca será como el de Madrid!

Me ha encantado el post, un beso!

Anónimo dijo...

No hago mas que leer post ocurrentes sobre seres humanos que lo pasan fatal en el Ikea. No vayais chicos, no es obligatorio, id a otra tienda, hay muchas.

Y si vuestra relación de pareja es tan endeble que no aguanta ni una sesión de compras de muebles....a lo mejor no merece la pena invertir ni en la casa ni en la relación.

Beauty and Healthy dijo...

Yo soy del grupo de las que van 2 veces al año y la verdad es que me gusta (y mi marido lo odia). Algunas veces he encontrado cosas monas y que me han durado bastante aunque es verdad que el común denominador de todo cuanto se vende allí es la baja calidad.
En mi caso es eso, un sitio para ir de vez en cuando.
Un besazo!