domingo, 22 de noviembre de 2020

Look de uñas: Cute leaves. Un repasito a series vistas.

 




 Me he marcado algo otoñal y discretito, porque no siempre apetecen cosas con mucho color, a veces, apetecen cosas más nude. Aquí hay un duo de Essence, por un lado el Sweet as candy, ese rosa porcelana que siempre os digo que es un clon fabuloso del Bubble Bath de OPI y el Honey, Honey, como la canción de Abba, y una placa sin nombre han hecho el resto.

Hablando de Abba, el último capítulo del podcast de Paseando por la Cava Baja son 4 horas hablando de Abba, Cava Baja encantada y yo diciendo burradas, nada nuevo, pero muy entretenido para hablar de 4 suecos muy simpáticos que cantaron canciones con más enjundia de lo que la gente cree. Os dejo el enlace directo aquí

Casualmente el programa se grabó hace casi un año, es curioso, porque recordaba cosas como que hubiesen pasado de manera diferente. Pero MUY diferente (no es por ser "humilde", es que  mi recuerdo era que hubiese metido la pata constantemente con todo). Seguramente, dentro de unos años, recordaremos estos días de otra manera y no tendrán que ver con como los vivimos. Eso debería motivarnos a hacer recuerdos que no nos quepan duda de que fueron buenos.

 Todo el mundo está muy centrado en salvar las Navidades y creo que lo único que podría salvar las Navidades es hacer de ellas de verdad una etapa de compasión, empatía y amor: este año deberíamos reflexionar más sobre qué cosas debemos agradecer, quizá celebrar a quién tenemos cerca y compartir con la gente que peor está, tanto material, como inmaterial. Todos estamos sensibles y hemos vivido mucho dolor a distintos niveles este año. Sería bonito crear espacios donde, se hable de ello o no, se puedan crear momentos de felicidad, o al menos, alegres, para descansar y reconfortar un poco a todos. 

Dejo ahí la idea para quién la quiera.

Por cierto, no será la última colaboración con Paseando por la Cava Baja, próximamente, más... ya os contaré.

Y ahora, un repasito de series, que hace mucho que no os comento.


- The chilling adventures of Sabrina: Tras una primera temporada a la que a todos nos sorprendió, una segunda temporada que, a los que nos dio por seguirla a pesar de ser tan diferente de la Sabrina de los 90’s, nos encantó, llega una tercera temporada… decepcionante. Sin querer hacer spoilers la realidad es que:

-Han querido meter muchas tramas y no han desarrollado ninguna medio bien.

-Han metido números musicales que, lejos de convertir la serie en un musical de Buffy, lo han vuelto un refrito de temas de los 80’s-90’s bastante facilones con las peores tramas de Supernatural (y eso que esa serie  tiene tramas muy buenas).

-Han querido meter mundo American Gods y les ha quedado MUY mal adaptado, y muy poco desarrollado.

-Los escenarios y los estilismos bien (excepto si eres Vlad Tepes, que te ponen una ropa dos tallas más grandes, porque es lo que tiene cruzar océanos de tiempo en un ataúd, que el músculo, de tanto descanso, se resiente, y luego te queda grande tu propia ropa, se entiende), pero pocos actores se salvan de esta temporada sin que te den un poco la risa floja por las bajas interpretaciones.


-Gran parte de la risa viene dada por los guiones, que construyen personajes un poco por los pelos (Circe y Medusa no son consideradas propiamente diosas, más bien diosas menores en el mejor de los días…). La trama de Lillith era maravillosa, la actriz es maravillosa, los estilismos son maravillosos y su historia se ha reducido a cenizas… intentaron retomarlo con una mención a una deidad que si se mete en el tinglado, es la repera limonera… pero no, no ha sido suficiente.

-Las tramas LGTBIQ+… Una se la cargan y la otra es un Deus ex Machinote de los fuertes.

-Girl power se vuelve Witch power bien entendido: una cosa es la sororidad entre mujeres y otra que la sororidad te obligue a que todas las mujeres te caigan bien. Perdona, no. Aunque lo podían haber desarrollado.

-El momento time warp es muy triste, no de sacar klinnex, sino más bien de no llegar al aprobado.

Un pinchazo tremendo esta temporada.

 


-The witcher. Sí, a estas alturas de la vida me he puesto  a ver la primera de Gerald de Trivia. Sinceramente, la serie resulta bastante más emocionante que los libros, que como dije en el caso del primer tomo, no están mal, pero son partidas de rol narradas.

Es bonito ver que han mantenido la estructura de flash back y flash forward constantes del libro, que si el espectador no conoce, puede ser un poco caótica, pero cuando conoces este planteamiento, porque te has leído un libro, hace incluso divertido esos momentos de viajes en el tiempo. Aunque Henry Cavill hace unas escenas de luchas increíbles y las coreografías están planeadas al milímetro, sinceramente, es un Gerald mucho más hormonado y musculoso del que esperábamos y cercano al videojuego. Para mí siempre será el de las ilustraciones, más cercano a la constitución de Legolass que a la de Superman, las cosas como son. Los secundarios creo que son muy interesantes, la verdad es que han hecho una labor de Casting impresionante y tanto Ciri como Tissalia son personajes que me encantan. Todo el mundo se fija en Jaskier, por aquello de ser el alivio cómico, pero la fuerza de estos dos personajes creo que es para darle más bombo del que está teniendo.

También es que me rechina esto de poner a Henry Cavill en personajes callados y muy hoscos y silenciosos, no son su fuerte. De hecho si veis Los Tudor, se le da bien ser mucho más expresivo y no tan retraído… no termino de verle.


Por otro lado, los trajes son muy originales, nadie lo puede negar, porque aunque describe una tierra media, tiene la libertad de interpretarla como quiera, porque es un mundo fantástico (lleno de seres extraños, el amo del calabozo…). Lo que pasa es que con el pelo blanco me pasa un poco como con el pelo de Daenerys, que no me lo trago. Y luego la vestimenta de Ross Geller con sus pantalones de cuero tampoco la veo, primero porque esos pantalones no parecen que faciliten el movimiento de combate. Gerald parece un tipo de una gran practicidad y aunque el cuero abriga, no transpira, da un calor que no veas y lo del lavado… Me pasa también con los maquillajes de Yennefer, le ponen unas sombras en tono petróleo preciosas pero no tiene el parpado de abajo maquillado y eso me pone nerviosa (me da la sensación de ojo inacabado, entiendo que esto es sumamente subjetivo, pero qué le vamos a hacer). Sin embargo, lo que me crispa el maquillaje de Yennefer, me enamoran los maquillajes de criaturas fantásticas. Si bien a veces notas que las ideas son básicas y simples, como si fuese todo bajo el presupuesto tipo “te dan lo mínimo, si quieres más, asegúrate con tu trabajo que llegamos a la segunda temporada” están muy bien ejecutadas y las personas que interpretan a esas criaturas son auténticos artistas, son momentos de personajes haciendo “muy mucho” con muy poco.

Estamos pendientes de la temporada 2 y esta impresión tan positiva me da miedo, miedo a que esta frescura y tan buena ejecución nos lleve a un nivel de confianza tal que nos genere cutrerío.


-Derry Girls. Esta fue una recomendación de Thiago (podéis seguirle en su Twitter), que estaba convencido de que me haría gracia. Son las peripecias de unas adolescentes que van a un colegio católico en los  90 y en plena Irlanda, con todo lo que eso conlleva a nivel políticos y social, porque están con el conflicto entre católicos y protestantes. 

Obviamente, se junta las peripecias de cualquier adolescente, con el hecho de vivir en una familia media, querer ganar dinero para hacer cosas, tener la cabeza puesta a puñetazos, ser cafre e inexperto, no parecer idiota delante del chico que te gusta... o no saber qué te gusta! Que haya alguna monja antipática en tu instituto (a quién no le ha pasado?!), sacar conclusiones precipitadas... La primera temporada son 6 capítulos de unos 20 minutos, la banda sonora es un fiel reflejo de lo que escuchábamos en aquella época y es un flash back muy interesante, sin duda voy a ver la segunda temporada, porque sin ser desternillante, hay muchas cosas con las que es posible sentirse identificada y te hace sonreír. 


-The crown (4ª temporada). Sí, hace nada que ha salido, con más razón no voy a meterme mucho en harina, porque me parece un fastidio que tan pronto suelten spoilers. En esta temporada (spoiler no spoiler) salen dos personajes icónicos ya  anunciados desde la anterior: uno es obviamente la Princesa Diana y otro es Margaret Thatcher. No se pueden contar los 80 en esta familia sin hablar de ellos. Si bien es cierto que se ha filtrado que la Casa Real Británica está en profundo desacuerdo con la visión de esta temporada porque, obviamente, algunos personajes no salen bien parados.

La cosa es que el duelo interpretativo de mujeres que hay esta temporada es realmente increíble: por un lado está Helena Borham Carter si que en la temporada anterior estábamos pensando en hacer camisetas con su cara, el tatuarnos su nombre va a ser el pensamiento de esta temporada. La princesa Margaret tiene un capítulo dedicado a su salud que era absolutamente necesario para ver la progresión de la corona y de la sociedad: quién avanza con respecto de la otra. Por otro lado Gillian Anderson ha entendido perfectamente a Margaret Thatcher, su complejidad emocional y mental, su autoexigencia y su rechazo a todo lo que considerase debilidad. No es una mera imitación, es una mimetización brutal con lo que fue esa mujer.



Emma Corrin es la actriz que interpreta a la princesa Diana, en el que ha hecho un importante trabajo de aprendizaje de su lenguaje no verbal y físico tan característico, si bien es cierto que el hermano de Diana ha comentado que no le gusta el hecho de que se olvide que estamos hablando de una ficción, ha dejado entrever que la serie ha "dulcificado" lo que Diana vivió. Como ya he dicho, la Casa Real inglesa tampoco está contenta. Y si sabéis un poco de la historia, veréis que efectivamente así a sido, se ha rebozado en miel y se ha tratado de hacer aparentar que los personajes no intentaron hacerse daño, sino amortizar el daño de la injusticia que vivían... pero todos sabemos que la realidad no fue tan amable. Sin embargo, los hijos de Diana han decidido no ver la serie y se está hablando de un posible Spin off de la princesa Ana, hermana del príncipe Carlos y con la misma actriz, Erin Doherty, que es fabulosa.

A nivel interpretativo, y técnicos (peinados, ropa, localizaciones, fotografía, banda sonora, iluminación), otra temporada intachable. Por otro lado, hubiese sido un placer que se hubiesen puesto menos políticamente correctos y le hubiesen dado la importancia que tuvo a la guerra de las Malvinas. 

Seguro que habéis visto alguna de estas series, o al menos, os apetece. ¿Alguna recomendable que sepáis?

domingo, 15 de noviembre de 2020

Look de uñas: Silver Movember. Comprados y gastados de octubre

 



Dos clásicos:el gel effect de Layla en el tono 12, que siempre se me olvida lo elegante que queda y lo precioso que es este color y el Sweet as candy de Essence, copia low cost del Bubble bath de OPI, con una pegatina mostachil plateada del bazar Aquí hay de todo, que es donde más variedad de pegatinas tienen.

 Todavía no había hablado del tema de Movember, que hay que comentarlo, porque os recuerdo que no sólo apoyan el tema de la lucha contra el cáncer de próstata que tanto puede afectar a muchas personas, sino también de la salud mental y este año, precisamente, habría que estar más concienciado, dado que todos conocemos a personas que se han visto afectadas de una manera u otra por los acontecimientos vividos estos meses. De la misma manera, hay personas que ya venían afectadas de antes y otras, que el desgaste de esta situación, como es el caso de personal de emergencias, les está pasando factura.

No es sólo apoyar a los nuestros, intentemos ser amables con los demás, porque de verdad, que no sabemos qué mochila emocional puede llevar el otro. 

Voy a sacar el comprados y gastados de Octubre... que se me ha ido de las manos, de verdad.

Gastados: 


-Crema de manos de galleta de canela de Tony Molly.  De todos los olores de cremas de TonyMoly este sin duda es el más conseguido sin lugar a dudas. Es superapetecible. Si bien es cierto que como crema, es normalita y el olor al principio, resulta intenso, pero se va disipando y pronto desaparece, dejando en las manos un aroma muy sutil. El olor es a galleta de canela, pero no resulta empachoso ni muy dulzón, no tienes ese extra de azúcar que puede resultar molesto a la nariz. Si os gusta este tipo de olores especiados, esta crema os va a encantar.

 

-Cacao de Lidl. La pandemia me hizo comprarme un kit de bálsamos labiales en stick de Cien, con miel y leche. No había otra cosa a mano y con eso me he apañado. A diferencia de Isabel Pantoja, a mí no se me enamora el alma con este producto. Resulta denso  y con el tiempo, lejos de proteger genera pellejitos. Mezclado con otros productos se comporta de manera bastante más digna. He gastado el primer stick, pero me quedan dos. Creo que compraré otros para mezclarlo o el uso de los dos sticks que quedan, que eran mantecas puras y que, en inverno, resultaban gustosillos en textura nutritiva, se me va a hacer muy largo.

 

 

-Mascarilla de calabaza de Mediheal. Esta fue una de las compras en Douglas de testeo… y ni bueno. A ver, el olor no es a fragante calabaza química o incluso especiada, sino que tiene un deje a calabaza natural que resulta curioso, pero no es un perfume al uso. Por otro lado, es una mascarilla nutritiva y deja la piel nutrida, con buen tono, pero nada que no se consiga con otras marcas. Normalita, por el precio que tiene no te va a cambiar la vida, pero tampoco te va a disgustar profundamente.

 

 

-Crema corporal Lidl Aqua. Empieza el frío y esta crema empieza a hacerse pesada, pero es una gran crema. Supuestamente un clon de la Nivea Soft, con un olor menor interesante y característico y sin embargo, una composición nada desdeñable. La textura es muy similar y da mucha sensación de frescor. Personalmente me parece una gran crema de cara al verano para pieles secas, porque hidrata, no engrasa y tiene una textura muy gustosa para la piel.

 


-Serum facial  de vitamina A de Puca. Mis expectativas con este sérum sin duda eran altas… y de ahí mi batacazo. El serum promete, no sólo luminosidad, sino tratamiento a pieles con granitos y sinceramente, no he notado nada a este respecto. Tampoco he notado mejora en arrugas y líneas de expresión. No han ido a peor, pero tampoco han ido a mejor. No creo que repita porque, aunque cumple un mantenimiento mínimo, no me da ningún extra y esta marca tiene productos más interesantes.  Os recuerdo componentes botánicos: hongo de la nieve, menta salvaje(es una flor, nada que ver con la menta que conocemos), crisantemo indio, sophora angustifolia (no he encontrado el nombre común), aloe vera, verdolaga y geranio perfumado (es un geranio africano muy bonito, buscad imágenes en google, porque es muy curioso). A parte tiene extracto de seda, aminoácidos del gluten de trigo, extracto de levadura fermentada, colágeno y retinol. No creo que sea mal producto, pero hay pieles mucho más agradecidas de la vitamina A y con el tiempo notas a qué es más reactiva. Como el serum que estoy usando ahora.

  


-Mascarilla de keratina de Schwarzkopf. Me quedaba un culín y me compré una mascarilla de pelo de Revuele que decía funcionar muy bien con pelo fino… pero la estuve mezclando con esta, dado que la mascarilla de Revuele ha sido peor que una maldición gitana de las gordas, luego os cuento. Sin embargo, esta marca, en cuestión de mascarillas nunca decepciona, siempre da keratina al pelo fino, lo nutre y lo refuerza. A los pocos usos ya notas la mejoría notable, el pelo se ve mucho más nutrido y fortalecido y volveré a esta marca, puedo cambiar de modelo, por probar toda la gama, pero en general, desde que me las recomendó una amiga peluquera, no suelo usar otras. No merece la pena el cambio y encima con estos resultados.

 


-Spray Facial Ziaja Antioxidation. Otro básico por las mañanas, lavado de cara, un par de flis flis en la cara con este spray y el resto de la rutina. La piel queda más viva y despierta y, sólo por eso, ya me merece la pena repetir las veces que sean. Conste que yo era muy detractora de los tónicos faciales y la realidad es que un tónico que te funcione, es una herramienta de mucho poder.

 


-Agua micelar Nivea. Fa-bu-lo-sa. Y eso que esta era la normal, no la waterproof. Se come el maquillaje con facilidad, sin frotar, sin irritar, sin insistir. Había leído varias reviews positivas y la verdad, todas tenían razón, funciona fenomenal, no tiene olor… todo son ventajas. Además el bote, aunque era hermoso, como necesitas menos producto para eliminar todo, te dura mucho más. Un must, muy sorprendida con este producto.

 


-Tónico revitalizante Kueshi de aloe vera, camomila y caléndula. Este tónico está muy bien para pieles sensibles y es el que he usado en mis brotes acnéicos más salvajes. Sí. Porque los brotes acnéicos al final te das cuenta de que también pueden ser una respuesta, no sólo hormonal, sino a la sensibilidad facial. Y oye, funciona mejor que un tónico astringente. La piel habla, pero a veces en élfico coloquial y no siempre es fácil entenderla. Es un tónico básico, que aunque líquido, como todos los de Kueshi, tienen como un final en la fórmula de agua- gel. No es gel, pero se ve cuando lo aplicas en un algodón, es muy curioso. Sí repetiría, si no estuviese usando uno que me está encantando.

 


-Álcohol de 90 de BMD. Una de mis fantasías ochenteras de desinfección, es hacer aquello tan de peli de chulazos, de tirar la cerilla y que la explosión surja mientras camino alejándome de ella. Pero tampoco hace falta ser tan incendiaria. Diluido en una proporción adecuada y con un toque a lavanda, he usado este alcohol para desinfectar el suelo y cosas que más se tocan (las llaves, los zapatos, los picaportes de las puertas, los botes de hidrogel, que se usan siempre con las manos sucias…).  Este huele a garrafón cosa fina, por eso lo del toque de lavanda, al menos disimula un pelín.

 


-Aceite de lavanda de Arganour. Creo que ya lo comenté hace tiempo: el aceite de árbol de té verde lo utilizo cuando tengo granos obvios, pero el aceite de lavanda para prevenir. También para evitar que piquen los mosquitos y para dar un toque de relax en las cremas. En general miro que sean de lavanda puros y no tengan más guarrerías o te mientan y te cuelen aceite de lavandina en la fórmula, que es como la lavanda, pero menos potente en las propiedades antisépticas y que a los laboratorios les resulta bastante más barato usarla. Claro, tú crees que compras lavanda y te cuelan una planta que sí, pero no. Como comprar naranjas y que te den mandarinas. Cuando quiera mandarinas, las compraré, mientras quiero que me den lo que pago. Ojo con estas cosas.

 


-Crema de manos de macarons. De las tres cremas de TonyMoly es la que menos me gusta. No creo que un maccaron huela a esto. El olor es entre algodón de azúcar sintético, raíz de regaliz y azúcar a cascoporro. Increíble que las otras dos huelan tan bien y esta haya salido tan regulera y mediocre. Aún así, la he gastado rápido porque esto de la hiperhigiene de las manos hace que las manos sufran mucho y estas cremas tienen el tamaño ideal para meterlas en el bolso y no llevar mucho peso.

 


-Mascarilla de perla de Superingredients. Ya os hice reseña de esta mascarilla. El olor es bueno, neutro en realidad, y deja la piel luminosa y nutrida. Con las arrugas no notas mucho, pero algo hace. Muy recomendable porque deja la piel muy bonita.

-Mascarilla Extra Volume de pelo Revuelle. Bienvenidos a nuestro programa “EN QUÉ MOMENTO SE ME OCURRIÓ?!”. Esta mascarilla no sólo no ha aportado la suavidad y nutrición que aporta la de Schwarzkopf, sino que ha restado fuerza al mismo. El volumen brilla por su ausencia, no creo que sea algo más que una crema suavizante un poco más líquida. No es que  sea un producto que a mí no me ha ido bien, pero a otra persona le puede funcionar,  es que no aporta absolutamente nada.

Comprados

 


-Gloss de Catrice Generation Plump & Shine en el tono 070 Nude Sapphire. Volví a la tienda y todavía les quedan productos de Catrice y de Essence rebajados, en concreto un brillo gloss de Catrice, que por lo que sé tienen en otras tiendas a dos euros más. Es el nude vinilo perfecto para una piel clara, porque es ligeramente rosado, no amarillento y da mucho brillo y sensación de brillo, es ligeramente pegajosillo, pero no está entre los que más pegajosidad tenían de los que he probado. Obviamente pringas con esto y no es lo más recomendable con mascarilla, pero oye, para mezclar con cacaos que no te encantan, va bien.

 


-Mascarillas de Bubbling de W7. Otro básico, una vez al mes ayudan a limpiar el poro con tendencia a la obstrucción (a la justicia y  a la independencia del propio poro). Insisto, si tenéis la piel reactiva, esta no es vuestra mascarilla.

 


- Serum facial de vitamin C. La vitamina A no me hace mucho, porque mi amiga es la vitamina C.  No tanto de las pieles sensibles y cuidado con el sol, pero usada con cabeza, es un gran antioxidante.  Este serum, como todos los de Pucca tiene una cantidad de componentes y extractos de plantas (aminoácidos de maíz, falopia japónica, centella asiática, extractos de seda, verdolaga, scutellaria, planta de té, camomila y romero). El caso es que las líneas de expresión se relajan y de momento (llevo casi la mitad gastado) puedo decir que no he notado especial sensibilidad en la piel por su uso, así que, de momento, la experiencia está siendo positiva.

 


-Spray limpiamanos con olor a lima Flor de Mayo. Lo admito, tengo hidrogeles estupendos, pero de verdad hay algunos que son un asco: el que no tarda mil años en irse, es superpegajoso o huele a rayos. Tengo uno que es bastante líquido, se seca bien y no huele mucho, lo cual es bueno, pero cuando tengo el día idiota uso este, porque huele muy bien a lima, no es nada pegajoso, es casi agua y va con spray, que ayuda a dosificar mejor la cantidad sin ducharse entera. Además, si te ves apurada, lo puedes aplicar más fácilmente en un klinnex y limpiar cosas.

 


-Tónico facial de hammamelis y  centella de Revuele. Esta es una nueva gama de tónicos faciales que ha salido de Revuele, que tiene hamamelis y otras plantas y cogí el de centella, por aquello de que es una planta que también sirve para tratar el acné, las llagas y otros problemas cutáneos. La rutina es fácil: desmaquillo, lavo la cara y su poquito de tónico antes de la crema y la verdad es que con este tónico la piel se queda fresca y con sensación de descanso. Muy contenta de momento con esta variedad.

 


-Spray Ziaja. Gastado y repuesto, pero cada vez es más difícil de encontrar y eso sí me preocupa. Está bien que las marcas se renueven y saquen productos estupendos, pero que no renuncien a lo que funciona.

 


-Laca de uñas Essence, tono Honey Honey. No me quería quedar yo este año sin un tono calabaza y este no sólo es bonito, sino que además es resistente: la base de Bourjois, dos capas de este esmalte y una capa de top coat de Catrice, me duran de sábado a martes sin un descascarillado, que ya es mucho más de lo que puedo decir de muchas otras. Muy contenta con este tono entre miel y calabaza. Precioso y muy otoñal.

-Maquillaje blanco de cara Aqua Partilandia. Aquí me voy a explayar un rato: Durante dos semanas no he subido looks, hay gente que me ha preguntado si estaba bien, supongo que más por el corona que por la falta de looks, y la razón de no subir looks es que básicamente tenía una base de maquillaje blanco que no daba más de sí y era irrescatable. Tenía un stick de maquillaje de marca profesional que solía ir bien, muy bien de hecho (ya no existe, lo más parecido que he visto es este panstick de Kryolan, y que con una esponjita no solía dar mal resultado, pero que a estas alturas estaba nivel fósil y daba parches… mal. Así que pensé en aprovecharlo mezclado con alguna crema (no funciona), o maquillaje líquido (tampoco) o mezclar sombra blanca con maquillaje (ni lo intentéis) o sombra con esponja húmeda(no cubre lo suficiente)… así que en un último intento por conseguir una Catrina decente, me fui al bazar chino porque “total, no puede ser tan malo lo que vendan”… Je! Viva mi optimismo. No sólo parcheaba, sino que encima, cuando seca, si tratas de poner más encima, levantas lo que hay puesto. Y da igual que intentes mezclarlo con hidratante o base de maquillaje: os ahorro el experimento, la maldición continúa. Por lo visto, últimamente pasa mucho con muchos maquillajes blancos, he de decir que es la primera vez que me ocurre, pero bueno. Así que como veis, teniendo en cuenta que el maquillaje de Halloween lleva más de una hora (no os exagero), tanto intento se me comió mucho tiempo y no dio tiempo a más. Al final, rendida, hice todo con una base que tenía mi madre que es un par de tonos más clara que mi piel y mira, en piel da el pego. Que si lo llego a saber, me pego este soponcio, porque de verdad, que no puedo con los parches. De hecho estoy planteándome pintarme la cara con las bases estas e ir de pesadilla de una potinguera, que fijo que le doy grima a más de una. No sé qué voy a hacer con este producto, os digo la verdad. Vale que con dos euros no puedes esperar mucho, pero he comprado cosas en los bazares que al menos no me alteran los nervios.

 


-Mascarilla Revuele Hot therapy. Como no aprendo, he comprado esta mascarilla de Revuele, que sí tiene keratina, para ser justa con las mascarillas revuele y probar un producto con keratina. También porque lo del extracto de chili me dio curiosidad… malo será que me dé una dermatitis o me salgan parches en el maquillaje, a saber. Pero primero voy a gastar un bote entero de Schwarzkopf porque entre que no voy a las peluquerías por miedo (que al final voy a tener que ir, o tendré que pedirle a mi madre que lo corte y la última vez que lo intentó, tenía unos 12 años y me lo dejó más largo de un lado que de otro y nunca más) y mi corte no es el más recomendable para pelo largo y fino, voy a darle tratamiento y luego los experimentos.

 


-Spray 14 en 1 de Kallos. Sí, para qué 3 en 1, cuando pueden ser 14 de una tacada. Contiene keratina y aceites y extractos de plantas. Es una crema muy líquida, pero crema, que se rocía en el pelo de raíces a puntas con el pelo limpio. No lo he usado mucho pero de momento deja el pelo MUY suave, y muy suelto, y da mucho volumen antes del secador. Tiene perfume, pero es muy suave y sinceramente me está gustando mucho, MUY mucho, para rehabilitar el pelo dañado y no es nada caro. No es que lo tenga fatal, pero la falta de keratina se ha notado y eso que en verano no le meto secador.

 


-Mascarilla de pelo keratina de Schwarzkopf Ultimamte oil elixir. Dos por uno en Druni, he probado esta de argán y keratina. Ya os diré qué tal va, pero de momento, hace buenas migas con el Spray de Kallos, que me está encantando.

 


-Aceite de lavanda de Arganour. Gastado y repuesto. Tener aceites en casa siempre ayuda mucho y da remedio a problemas caseros de una manera eficaz y natural. Resulta complicado ver aceites de lavanda sin lavandina, pero con lo que se rumorea de confinamiento, prefiero que me pille con uno con lavandina que sin ninguno.


- Kit de regalo de Yves Rocher. Hace tiempo que no piso un Yves Rocher y mi mejor amiga me dijo que me apuntase de nuevo y así la daban un neceser a ella y otro a mí. Iba yo decidida a reponer la colonia de vainilla, porque aun me queda un poco de una que tengo del año de la tuerca, pero la han quitado del catálogo y ahora tiene un body spray... MUY mala decisión, porque era de las mejores esencias de vainilla del mercado, tal y como os lo digo. Así que estuve viendo qué tienen en catálogo y al final me llevé el siguiente producto y el neceser, que contiene un lápiz negro de ojos (que no me viene mal, porque gasté uno en el maquillaje de Halloween y que no he reseñado porque es de un kit de maquillaje sin marca), una minitalla de la máscara de pestañas Sexy PulpVolumen Extreme, que le mola mucho a mi amiga (pero como en estas cosas somos un poco opuestas, ya os contaré), una minitalla de agua micelar hidratante dos en uno y el propio neceser de tela, que en tamaño apañado. 


-Mascarilla  bálsamo regenerante de Yves Rocher con caléndula. Me la llevé para probar porque parece bastante limpia de componentes y la caléndula bio siempre es bien. Pensaba usarla por si el frío me irritaba la piel, así que aún no la he usado. Cuando pase, la tengo de emergencia, a ver qué tal va.


-Gel de Body Shop de enebro de los Balkanes. No sabía que esto existía, y hay minitallas a 1'50€. Soy muy fan del enebro, creo que ya lo he dicho, sobre todo en la colonia Herbíssimo,  es un arbusto que huele a madera con presencia, pero un fondo fresco y alegre, pero este tiene un punto cítrico muy interesante que me encanta. Es caro? Pues un poco, pero me encanta. No sé si tiene una gama entera, pero me pareció que no y es una pena.


-Lápiz de cejas Stroke of Genius de W7. No encuentro el dark brown, sólo hay el brunette, y bueno, me gusta mucho la textura y el color, no es exacto porque además, por razones que se me escapan a la comprensión, la república independiente de mi pelo ha decidido cada vez más, virar de manera unilateral al rojo... creo que voy a cambiar de tono, lo cual puede hacer que esto salga muy bien o definitivamente catastrófico, ya os contaré. Conste que usaba dos tonos de rubio sin reflejos, es decir, tonos puros, uno medio y otro claro, que más o menos, daban mi tono natural cuando era más pequeña (conste que nunca he sido rubia y queda castaño medio sin ir a tonos muy oscuros)... al final me estoy saliendo del tema, que si queréis hablo de tintes y de cómo estoy saltando un poco de marcas. 


-Esponjita de maquillaje en efecto mármol de You Are The Princess. Llegamos a la polémica medio resuelta (esperemos). La cosa es que necesitaba esponjitas nuevas, porque las que tengo para la cara, están bastante destruidas y me compré esta, dado que el cepillo que tengo para limpieza fatal ha ido bien (ya he gastado dos, de hecho). La cosa es que me esperé unas semanas hasta usarla, fui a lavarla y aparecieron muescas, como si la hubiesen clavado las uñas o se estuviese desmigando. Y claro, no me gustó mucho y subí una queja- consulta a los stories de Instagram: varias personas me dijeron que debió ser la mía, porque efectivamente no habían tenido ese problema. Vamos, que me tocó la chunga del pack. Sin embargo, en un giro de trama, You Are the Princess se ha puesto en contacto conmigo para enviarme una nueva, me pidieron los datos y una foto del ticket de compra que casualmente había guardado (manías de guardar los tickets, meses y meses, gracias a las tiendas que los envían al mail). En principio, me llegará una nueva. He probado esta, con defectos y todo y de momento, mi impresión es que es un poco más blandita de lo que me gusta, pero trabaja muy bien bases y correctores, y eso estando un poco pocheras. Cuando llegue la nueva os comento, porque de momento, me ha sorprendido incluso en condiciones calamitosas.


-Esponjita de maquillaje Sculptor Sponge de Beautyka. Compré otra con forma un poco diferente pero para la zona de la ojera y el lagrimal la vi interesante: en mi caso, tengo la ojera alta, me nace en la nariz, por lo que, siguiento los consejos de  Bobby Brown, tengo que subir el corrector y tapar esa zona también para despejar el ojo. Y por eso elegí esta forma tan curiosa. No la he probado, pero os contaré cuando lo haga.


- Base de laca de uñas protectora de Wet n' Wild. No la he probado, pero tengo la de Bourjois terminando que la compré al principio del confinamiento. Lo mismo, cuando la estrene os cuento, porque no he usado ninguna laca de esta marca.

 

- Rotulador de eyeliner de Wet n' Wild. Como el rotulador de ojos me va a medias, y mira que lo tengo bocabajo siempre, que es lo que recomiendan, he comprado este. No lo he probado, no sé si es mate o brillante, no tengo ni idea de su saturación. Literalmente, no lo he abierto, para ir gastando cosas este mes, que se me ha ido la mano con las compritas. 


Habéis usado alguno de estos productos?

domingo, 8 de noviembre de 2020

Look de uñas: Fall's tones. Más libros leídos y un poco de nepotismo del bueno




 Recordemos que una manera de tener una bonita manicura un poco diferente, es poner una uña de cada color y como veís, funciona. El pulgar va en negro, de Michela Valenti, el índice es el marrón oscuro metalizado de Kiko en  el tono 374, el corazón también es de Kiko, el tono 095, así como el anular, en el tono 318 y el meñique va en el jumbo de Wynnie, que está llegando a su fin, porque le he dado muchísima caña, como habéis visto.

Tras una semana de orden, empieza una semana de acción, de ir haciendo pequeñas cositas para mejorar la situación: buscar información, organizar planes, indagar sobre  nuevas ideas, retocar cosas mejorables, empezar proyectos, intentar terminar algunos... Las estrellas marcan por lo visto, una etapa de cierre de ciclos y comienzo de otros, pero con trabajo. Oye, pues que no se diga.

Entre mis últimos proyectos está terminar un par de cursos que tenía en mente y sacar tiempo para seguir con el noruego, lo hago a ratitos y repaso lo que empecé, porque lógicamente, lo que no usas, se pierde, pero la intención es buena y en ello estamos. 

Hablando de nuevos proyectos, me voy a marcar una ronda de Nepotismo del bueno, porque hay creadores a los que hay que apoyar ahora más que nunca: Raúl es un amigo que ha abierto un canal de cocina, sobre todo enfocado a masas (de pastelería, no masas de personas) que os puede interesar. Si os apetece hacer una Focaccia en condiciones o saber qué es un pan de muerto, tiene sus recetas muy bien explicadas en su canal Vamos a hacerlo bien

Por cierto, Luis, del que os hablé la semana pasada, vende todas las láminas que hizo para el Inktober y que en una buen marco o plastificadas, o incluso impresas en una camiseta o en una bolsa de tela,  pueden ser un regalo muy original para estas navidades. 

De paso, os recuerdo que El costurero Real, Uchronic time y The Oldies, que son marcas hermanadas gracias a Alassie, siguen siendo opciones también muy válidas para comprar detallitos o haceros un regalo molón porque todos lo valemos y si lo que os gusta es la lectura, visitad el espacio de Librería Lasombra, que son geniales, siempre puedes ir a comentarles qué libros te gustan y te recomendarán nuevos que te enamorarán, en base a tus libros favoritos.

Hablando de libros, os vengo con un nuevo listado de libritos que he estado leyendo un poco estos días:

 


-Hay alguien ahí fuera- Marian Keyes. Otra novela de las hermanas Walsh… ahora mismo no recuerdo si las he leído todas, creo que es la hermana que me faltaba, desde luego, a  esta no la recordaba. Anna es la pequeña de las hermanas y (spoiler no spoiler) empieza la historia en casa de sus padres, porque Anna ha sufrido un accidente de tráfico donde ha fallecido su marido Aidan. Ahora tiene que cicatrizar heridas físicas y emocionales y volver a su trabajo, pero lo que pensaba que iba a ser una manera de huir del dolor, hace que se aferre a la pérdida.  Esta historia habla del duelo, del dolor, de la necesidad de comunicarse con las personas que ya no están, de decir lo que se queda en el tintero, de la ausencia y de las emociones que vienen adjuntas a todo ese proceso de pérdida. Y al mismo tiempo, del mundo paranormal, de las personas que tienen un don para ver más allá, comunicarse con los muertos y cuanto de verdad hay en todo eso.

Como siempre Marian se informa mucho del tema con personas que han vivido esas situaciones para entender esas vivencias y poder plasmarlo con verdadera fidelidad, a pesar de ser procesos muy personales. Tanto es así que no le recomendaría este libro a una persona que haya perdido a alguien importante o muy cercano hace poco, puede remover muchas emociones por dentro. Spoiler no spoiler, como siempre Marian hace que sus personajes terminen de la manera más sana emocionalmente posible.

 


-Mitos nórdicos- Neil Gaiman. Me lo leí según salió en versión inglesa y ahora me lo he releído en castellano. Y no sé porqué no lo reseñe, porque lo llevaba en el móvil siempre (antes del desastre del móvil, en el que se me han borrado muchas cosas, claro).

En la introducción Neil te dice que, básicamente se basa en un libro para contar varias historias de las Edas (que vendría a ser como el Génesis de los vikingos, sólo que las primeras partes están rimadas, y las más modernas en prosa). Neil realmente no mete nada que no diga la historia, no cambia casi nada (sólo he detectado un “cambio” con la historia real y es el personaje de Nanna, que -según traducciones- para otros autores no termina tal cual, pero ya digo, depende de autores, así que no es tema de Neil en sí mismo), pero lo cuenta mejor: como buen contador de historias, sólo perfila un poco los personajes y las situaciones y les da un poco de profundidad, sin tocar ni lo más mínimo su esencia, manteniendo la naturaleza de la historia real.

Digamos que Neil se centra en las historias más conocidas y más comerciales, básicamente las que centran a Odín, Loki y Thor, pero cuenta otras también famosas como el primer matrimonio de Njord (que pone como Dios de los carruajes, pero también era de los mares) o el final de Baldr, que la verdad cambia bastante dependiendo de quién la cuente (hay un autor antiguo danés que cuenta que  Baldr se enamoró de Nanna, que estaba enamorada de su hermanastro y rey de lo que ahora vendría a ser Noruega, la cosa es que el ejército de Baldr -con Odín y Thor y todos los gochos del panteón vikingo- fueron derrotados en batalla por el hermanastro de Nanna, el cual se fue a Noruega con Nanna y se casó con ella, pero Baldr no se rindió y exigió luchar de nuevo. El rey se enteró que Baldr no podía morir con cualquier ataque, porque era hijo de dios y por ello, estaba protegido mágicamente, a menos que consiguiese una espada especial, llamada muérdago, y en la siguiente batalla, le hirió de muerte… obviamente esto contradice la historia original de las Edas, pero quería contarla por el hecho de que los daneses… o se querían tirar el pisto dando a entender que son más fuertes que los dioses vikingos, o quieren dejar a los dioses a la altura del betún). Genial que cuente el papel de Hel, muy desconocido y poco comentado. La historia de Kvasir, el dios más sabio de todos los dioses y la historia de la hidromiel, tampoco es muy conocida, pero es igualmente importante para conocer el sentido de grupo vikingo

Podría hablaros de este tema muchísimo, porque realmente resulta fascinante, sin embargo  no es necesario para decir que son cuentecillos agradables, que no siempre terminan bien, pero que tienen el típico humor vikingo destartalado y un tanto de comedia de situación que se gastaban. Y que os leáis el libro, aún me consta que quedan de la edición chula, que es la que tiene el Mjölnir, o martillo de Thor en relieve. Cuando tenga más espacio, me compro la edición sin pensarlo.

 


-El entierro de las ratas- Bram Stoker. Esta historia del padre de Drácula es un relatito muy corto y poco conocido sobre un soldado inglés en suelo francés que se mete en un barrio chungo y empiezan a sucederle cosas, entre paranormales y típicas de colarte en barrios chungos. No es una gran historia, porque en sí no es una historia que te vaya a cambiar la vida,  pero está muy bien contada, porque realmente la sensación de agobio y de angustia está muy bien descrita, típica de mediados de 1800, pero que mantiene su validez como terror en pleno siglo XXI. 

 


- Mi ex y otros zombies- Kai Kalei y Helio Fika. Esta es una novela que no sé si es juvenil o no, pero tiene toda la pinta y es tremendamente divertida. Me recuerda a las peripecias de El Pirata Garrapata y aunque no sea la típica lectura que esperaba encontrar, me he reído bastante con ella. En plena invasión zombie Ana es despedida de su trabajo y tiene que volver al pueblo a vivir con su madre. Allí se da cuenta de que su ex novio, Juan Luis, es un zombie, pero no como los demás, sino que es capaz de mantener habilidades de su vida humana: entiende, habla y no ataca, incluso separa la basura y recicla. En una sociedad en la que se desecha a los zombies, Ana empieza a  ver una alternativa de violencia que hay zombie- humano, pero convencer a un pueblo no es tan fácil.

Esto que parece muy serio es un resumen para no hacer ningún spoiler, porque es una novela de comedia tremenda con momentos muy esperpénticos: desde el trabajo que encuentra Ana en el pueblo, las peripecias de la madre de Ana ( que en mi mente era la actriz Gracia Olayo y que si a alguien se le ocurre hacer el paso del libro a película, sería estupenda). El final, se nota muy de libro juvenil, incluso un poco infantil, pero en cualquier caso, es una novelita rápida y divertida que resulta fresca y refrescante.


- El Sargento Pepper nunca estuvo ahí- Julián RuizHay un dicho que argumenta que no hay nada peor que conocer a un ídolo, porque te desmonta todas las expectativas del mundo.Puede ser mentira, conocer a Liv Kristine ha sido uno de los momentos más significativos de mi vida y sigo pensando que es una tía genial y que si viniese a tomar el té/ zumo de naranja/soy capaz de comprarla vino en mi casa, estaría encantada de la vida. Y aunque Paul McCartney pueda ser muchas cosas, si viene a mi casa a tomarse un tecito y a llamarme “love”, me tiene dando saltos media vida.

Pero luego está Julián Ruiz.  Julián Ruiz es uno de mis periodistas favoritos del panorama musical, siempre lo ha sido y… ahora no sé qué pensar. Tengo programas especiales suyos grabados en cassette, como el especial del concierto en la azotea de los Apple Corps, de los Beatles o bien el especial 25 aniversario del Band on The Run de The Wings. Ambos emitidos hace años en M80, cuando M80 no eran los 40 classics (vomito) y tenía entidad propia.

Y lo que me gustaba de Julián es que te contaba las cosas con mucha pasión, pero sin perder la perspectiva neutral: buscaba la historia real, lo que verdaderamente ocurrió. Pero de un tiempo a esta parte ha abierto una web que llama como su espacio en M80: “Plásticos y Decibelios”  y no sé si escribe él todo lo que se publica, pero algunas cosas son decepcionantes por su amarillismo y su crítica barata, haciendo que Julián suene un poco como el Jaime Peñafiel de los periodistas musicales (para mi desgracia, los hay peores, pero duele).

Y el libro en cuestión te cuenta, por un lado, pocas historias sobre la historia del rock que no suponen ninguna novedad para los fans de Julián, porque Julián Ruiz las ha narrado numerosas veces (y la verdad, las cuenta mejor que las escribe, la verdad sea dicha) y otras que no molan tanto. Y creo que la razón de que Julian Ruiz me guste más como presentador de radio y, en parte de que le tuviese idealizado, es que en la radio se centra en la historia y no entra en valoraciones. Porque cuando cuenta su opinión, Julián no me parece tan maravilloso. Obviamente, en el libro de Julián, este es libre de mojarse cuando quiera y sobre lo que quiera, pero resulta increíble el capítulo -total y absolutamente de relleno- sobre la divina Adele, y en parte esté muy centrado en un punto carente de interés que es el peso de Adele, que qué malos que los estadounidenses se meten con ella siendo ellos los que tienen una de las mayores tasas de sobrepeso y blaublau  y terminar determinando que no iba a perder peso nunca (bueno, sorpresa, no ha sido así) y sin embargo, no entrar a valorar las palizas de Tina Turner o Anita Pallenberg (ex novia de Brian Jones -Rolling Stones- y posterior esposa de Keith Richards -Rolling Stones-), que son narrados desde el punto de vista más frío y aséptico posible, tampoco por ejemplo la intervención de Tina como diva futurista en Mad Max, el morbazo de esta diva cuando se ligo al siempre increíble David Bowie (no, fue ella quién le sedujo, me da igual lo que digan las crónicas, con esas piernas, esa sonrisa y esa personalidad, David sólo podía rendirse agitando una alegre banderita blanca)... Ese, y no otro, es el morbo que queríamos. Qué menos que si cuentas cuando Mick Jagger le levantó la novia a Brian Ferry, comentes algo de aquel affaire Turner- Bowie.

El final del libro está narrado un poco deprisa y corriendo, porque de Nina Simone podía haber hablado bastante más, su lucha social es muy comentable y era una persona muy poliédrica como para reducirla a una historia que resulta un entremés.

No sé, por un lado es como encontrarse con un viejo amigo a contar batallitas de juventud, pero dándote cuenta, como los Keane, que todo ha cambiado y ya no sientes lo mismo.

 Habeis leído alguno de estos libros? Os llama alguno?