domingo, 19 de enero de 2020

Look de uñas: Golden orbit. Tag Potinguil 2019





Hace unos meses han puesto un bazar cerca de mi casa, regentado por unos chavales jóvenes de origen oriental. Se llama Hay de to. Tal cual. Y sí, no puedo evitar pensar en la canción de Paco Vera. Estan muy bien en material de papelería, la verdad, pero también vi pegatinas para uñas de estrellitas muy bonitas, que pillé y que os iré enseñando. La laca es 079 de las Smart de Kiko. 
Estas semanas, a parte de tener problemas para establecer mi propósito de dormir más -mucho en mi plato a muchos niveles-, que está siendo indignante (no estoy teniendo mucho apoyo en este respecto), también he tenido problemas con el router y se me colgaba el acceso en varias páginas y no he podido seguir algunos blogs. Ayer estrenamos un router nuevo, el problema es que la conexión del portatil se cae. Por lo visto el Windows 10 a veces da este problema, pero es que no descubrimos a qué se debe y estoy como Enjuto Mojamuto con el cambiar la configuración, reiniciar router, reiniciar portatil... y al final, no tengo interneeeeeeee.

 Paciencia hasta que solvente esto.

Como sabéis suelo hacer un tag para unificar mis favoritos del año, así que como aún no lo he hecho, os lo voy pasando, por si os interesa.


-Marca revelación. Como luego me va a preguntar de tratamiento, pienso que es de color. Este año no he comprado mucho en color, la verdad, sólo correctores, polvos, máscaras de pestañas y lacas de uñas. Pocos labiales. Así que como mi paleta favorita del año ha sido la que me ha regalado el último día del año Adaldrida de Revolution, diré que es esa. Pero la voy a hacer un post pormenorizado, porque me ha sorprendido y gustado a partes iguales.


-Marca revelación de tratamiento: He de decir que me debato entre la crema facial de Revuele de cáñamo y la mascarilla de péptidos de Holika Holika.


- Producto que siempre compro y nunca uso: Debería haber quitado esta pregunta porque ya no hago esto, pero por fidelidad a hacer el tag, la mantengo. Tengo claro que no gasto en productos que no uso.


-Asignatura pendiente: Ser constante con ciertas rutinas de belleza, lo admito. Sobre todo, últimamente con las mascarillas de limpieza, y mira que lo tenía mecanizado, pero me cuesta.


- Producto que no me llama la atención. Las mascarillas para manos y pies que con en guantes o calcetines. Las mascarillas para toda la noche (me da la impresión de que me saturarían el poro cosa fina). Los rodillos faciales de piedras preciosas (muy monos, de hecho entiendo que los compren por el diseño, pero no aportan nada que no aporten otros, me parece publicidad engañosa). Los productos tipo bases, colorestes y demás en "cojín", me parecen un nido de bacterias. Las marcas que sacan paletas constantemente sin revisar los conceptos. La mayoría son paletas que nadie compran porque no son útiles, las gamas de colores son poco pensadas y con acabados mediocres y en vez de ofrecer un objeto que todos quieran tener, terminan soltando ideas peregrinas que no llegan a ningún lado... son varios.


- Dos productos low cost básicos. El corrector de Catrice, un must para mi vida.  El tónico- spray de Ziaja, te da una piel estupenda. Normalmente lo vaporizo, dejo que se seque mientras hago la cama y luego ya procedo a hidratar y maquillar.


- Dos productos no low cost básicos. No suelo comprar de estos porque aunque ya tengo menos anhedonia, aún noto que me cuesta decidirme con cosas que antes no, y para meter la pata, mejor low cost.


-Productos que todo el mundo recomienda y yo odio. Las bases muy cubrientes. Entiendo que hay gente que tiene problemas dérmicos y que quiere verse "perfecta" (en serio, cada día odio más esa palabra), pero me atacan seriamente los pliegacos que se forman en la piel con las bases pesadas. Sobre todo los vídeos de cuatro o cinco productos para conformar una base pesada me atacan bastante, para mí, eso ya entra en maquillaje Drag y no creo que, en una piel que lo necesite, sea bueno a largo plazo, sobre todo porque yo veo en mi piel que marca el pliegue y a la larga, avejenta la misma. Lacas de uñas permanente. España está siendo profundamente responsable (aunque llegue tarde) pidiendo a la UE que retiren los acrilatos de lacas de uñas y material odontológico, no sólo porque son un peligro para los usuarios, sino para quienes, por su trabajo, tienen que usarlos. Habéis visto algún artículo en el que se hable de esto en las revistas de moda? Lo digo porque no soy lectora habitual, pero veo el tema muy minimizado, igual que cuando os hablé del tema del TPHP y las lacas que lo tenían. Al principio mucho miedo, pero la realidad es que nadie tiró esmaltes, ni pidió explicaciones, ni hubo una movilización para concienciar a las marcas de que no todo vale. De hecho, la página que más movió el tema tiene un silencio sospechoso del mismo desde 2015. Dicho queda.


- Producto que todo el mundo odie y a mi me encante. No sé si más que odio es desconocimiento, pero hacía eones que no entraba en un Lidl (basicamente porque el Lidl por el que podía pasar estaba en obras) y he estado mirando cremas que se suponen "copias" de otras y resulta que son copias sin petrolatos, siliconas, ni parafinas... así que sus clones de cremas de Nivea, resultan ser más baratas y menos terribles... no son perfectas, pero estan mejorando incis locamente. Buenas vibraciones en esto. Las brochas de difuminar las incluyo por lo mismo, hay un silencio atronador sobre este problema, no sé si es odio de las empresas, pero me está costando MUY MUCHO ver en tiendas brochas de difuminar. No entiendo nada.


-Mayor descubrimiento. Pure Nectar de Issey Miyake. Será mía. No sé cuando, pero lo será.


- Mayor decepción. Ya no existe Clarel ni las cremas que tanto prometían y que fueron torpedeando una a una. Nunca he visto una marca con tanto potencial y tan mal gestionada.


-Propósito potinguero para el 2020: Encontrar cosas que me enamoren. Y gastar color, que tengo mucho en el cajón.

Lo dejo aquí por si alguien quiere hacer su reflexión de favoritos y eso. 

domingo, 12 de enero de 2020

Look de uñas: Just a sign. Un repasito por las últimas series que he visto.





 La base es el Sweet as candy de Essence, con el cual tendré que pensar en volver a pecar, porque ya lo llevo muy gastadito. Siempre recuerdo que es un buen clon del Bubble bath de Opi, por si a alguien le interesa. Las pegatinas son del bazar de la esquina, marca nisu. 

Bueno, he terminado muchas serie estos meses y quería compartir un poco mi opinión por si os hace ver algo estos días. Ah, y todo sin spoilers (de nada).


- Maron: Por lo visto, Marc Maron hizo una serie de 4 temporadas muy basada en su vida, pero con un punto todo fuera de olla. Un hombre de 50 años actor y monologuista, ex adicto a las drogas y con niveles de ansiedad disparados hace un podcast con famosos y cuenta su relación con amigos, su familia disfuncional, sus relaciones tóxicas con mujeres y su amor incondicional a los gatos. Podrías odiarle, pero en el fondo es una muestra de cómo una persona con una infancia complicada puede desarrollarse con mucha mochila emocional de adulto. Si estas en un momento blandito emocionalmente vas a conectar con él, porque si algo hay que admirar de Maron es que nunca deja de intentar hacer las cosas bien aunque le sobrepasen. En el fondo, empatizas con sus fallos y aciertos, porque todos sabemos que es estar en ese punto a cierto nivel.


-Stranger Things. De una tacada me he terminado la segunda temporada, que la tenía a la mitad y la tercera. Stranger Things es una serie que puede encantar a todos los amigos de Cuentos Asombrosos de Spielberg y que sin duda, tienen una idea original y bien desarrollada. Si bien es cierto que los primeros capítulos de la segunda temporada empiezan un poco lentos y flojos, termina bastante mejor de lo que uno esperaría. Pero el giro TAN ochentero que tiene en el principio (muy principio) de la tercera temporada (cogen a los malos más típicos de los 80, es una elección típica y recurrente de los 80, pero por eso es más grandiosa, sobre todo uno de los malos que me recuerda a una película de 1985 que quienes la habéis visto, la tenéis MUY presente al verle interpretar). Muy bien desarrolladas las nuevas tramas, la evolución de los personajes, los nuevos personajes (a destacar la hija de Uma Thurman y Ethan Hawke, Maya, que interpreta a Robin, la compañera de trabajo de Steve en la heladería y que es uno de esos personajes inspiradores para las adolescentes)... La tercera vuelve a la esencia básica de los 80 tan bien traída en la primera temporada. El final nos hace presagiar una cuarta temporada muy emocionante.


-Russian Doll. Parte de la premisa de Atrapado en el tiempo (la famosa película del día de la marmota). Nadia está en su cumpleaños con sus amigas. Es muy buena en su trabajo, aunque su vida sea un caos de drogas, rollos constantes y fiestas. La noche de su cumpleaños decide salir a la calle con un ligue y se encuentra con su gatito perdido y cuando va a recogerlo, le atropella un coche y muere. No, no es spoiler porque Nadia vuelve al baño, a la fiesta de cumpleaños y está viva de nuevo. ¿Qué ha pasado? La cosa es que pase lo que pase, Nadia, antes o después termina muriendo y volviendo al baño durante su fiesta de cumpleaños. No puede estar más desubicada, hasta que encuentra a alguien al que le pasa exactamente lo mismo... Es una serie que me está gustando muchísimo, nadie me la ha recomendado, lo cual me llama la atención, porque tiene críticas muy buenas, la encontré por casualidad, tiene algo de humor negro, bastante filosofía sobre qué hay después de la vida y mucha crítica a como gestionamos a veces las emociones los humanos y nos apoderamos de vivencias que no nos pertenecen.  La primera temporada termina MUY abierta.


-Dracula. Netflix y la BBC han hecho una revisión del mito de Dracula en 3 capítulos que es, cuanto menos, interesante. Viendo el trailer, los fans del libro nos esperábamos cualquier cosa y no precisamente buena, pero, el hecho es que han cogido el libro y han decidido tomárselo de inspiración para hacer una historia con mucho humor negro, bastante sangre y completamente ajena y reinventada del mito con personajes que crecen durante el tiempo y la distancia. El resultado, a parte de desconcertante es una serie que sorprende y que tiene un tercer capítulo que toma ideas del libro y las reinventa y readapta de una manera especialmente inteligente. No es apto para puretas del mito, pero sí es una serie que merece mucho la pena ver porque aporta mucha frescura al mito sin volverlo un puñetero vídeo musical de los 90. Engancha. La verdad, es que si van a desviarse de la historia original, por favor, que lo hagan siempre así. No es todo perfecto, pero es muy interesante como adaptación.


-Las escalofriantes aventuras de Sabrina. Si me diesen un euro por todas las personas que me han recomendado estar serie... no sería rica, pero tendría un dinerito muy majete para hacerme un regalo. La serie, inspirada en la serie de los 90's se distancia mucho más de lo esperado de la serie que vimos en Antena 3 y que tantos momentos divertidos nos proporcionó. Todo es definitivamente más gótico, más dramático y tiende muchísimo más a Supernatural que a la Sabrina que recordamos, está un poco de hecho, entre Supernatural y Buffy. Hay actores que lo bordan, como Miranda Otto, haciendo de tía Zelda, Richard Coyle como el Padre Blackwood y mi favorita, Michelle Gomez como Mary Wardwell. La serie está entretenida y si algo reivindica es el poder de las mujeres de poder decidir su destino y no quedarse en la tradición, lo cual está muy bien, el problema es que me cuesta muchísimo creerme a Kiernan Shipka como Sabrina. Este mes empieza la tercera temporada y la veré, pero tengo claro que es más por los secundarios que por los protagonistas.


- The Crown. La cuarta temporada traía nuevos personajes, dado que han decidido cambiar a toda la plantilla para dar una sensación de envejecimiento más realista. Si bien es cierto que parecía imposible mantener la calidad de la serie con semejante apuesta, han mantenido más que la dignidad en el intento consiguiendo un elenco más que solvente. Vuelven a tratar temas muy controvertidos como crisis económicas, la evolución del príncipe Carlos, el papel del Duque de Edimburgo, la emocionalidad de la Reina... serie intensa donde si hay alguien que destaque en la temporada es Helena Bonham Carter como princesa Margarita, donde hace un papel sin precedentes. Si pensábais que era buena actriz, aquí irradia talento por todos los poros. Muy recomendable.


- The Mandalorian. Cómo no iba a ver yo una serie de Star Wars con contenidos nuevos? Todo el mundo diciendo que es la leche, pues habrá que verla no? En ella, sin decir su nombre, tratamos la historia de ese personaje extraño llamado Bobba Fett, que termina encariñandose con un crío al que han contratado para llevar hasta el imperio para ser exterminado, que no es otro que el supermediático y omnipresente en todas las redes, que Baby Yoda. La serie está muy bien, es emocionante, novedosa y los personajes son creíbles. Pero la serie es muy paralela a otras de los 80, tipo El Equipo A, McGuiver o El Coche Fantástico: un grupo de personas talentosas se dedican a empreder un viaje por distintos sitios (por las razones que sean), ayudando al personal. ¿Eso lo hace peor? En absoluto. Esperando estamos los fans de Star Wars la segunda temporada. Y obviamente, voy a volver a pedir que hagan la serie de Lando Calrissian porque es un personaje maravilloso que da mucho de si y que da para series con muchísima acción y comedia. 

Como veis son varias. Antes de que me preguntéis por The Witcher, no lo voy a ver hasta que no me lea al menos los dos primeros libros, recomendación de varias personas ya, eso si me gustan. Si no, pasaré olimpicamente, que no pasa nada.

Ya me diréis vuestras favoritas.

domingo, 5 de enero de 2020

Look de uñas: a good point. Challenge propósitos 2020



El 095 de Kiko se junta con el speckled de Yes Love. Este esmalte de Kiko no funciona si no tiene una capa de  top coat, lo aviso ya.  Se cae el mismo día que lo pintes, incluso con dos capas. Pero el resultado es bonito.

Bueno, pues llegan mis autopropuestas que como siempre quiero compartir, por si a alguien le inspiran y le ayudan. Ya sabéis, podéis dejar vuestros challenges en comentarios.

Este año 

Serios:


-Aumentar la asertividad. El hecho de manejar tanta emoción este año hace que este aspecto se me haya ido de las manos, y he intentado evitar el conflicto a razón de salvar partes de mi que me parecían (y siento más importantes) por falta absoluta de fortaleza emocional. Tal cual: si no te ves con fuerza para defenderte, no te metes en conflictos. Dices que sí  y tratas de mantener lo que te importa, estableciendo un listado de prioridades muy fuerte. Es tiempo de recuperar esos espacios paso a paso.


- Aprender a desconectar bien del todo. Los días que he pasado fuera me ha costado desconectar de ciertas cosas y es esencial. Necesito salvar momentos de plena consciencia de descanso y desconexión para mi. Y me los merezco, porque es la mejor manera de no cansarse inutilmente.


- Dormir más. Tan simple y tan difícil. Me quito espacio siempre de mi sueño y no es justo. Es importante que supere las 6 horas de sueño al día si es posible, he normalizado dormir poco y llego a los viernes matada.


- Parar los pensamientos resonantes- en espiral con mayor facilidad. Este ha sido mi talón de Aquiles este año. Nadie me ha hecho tanto daño como me lo he hecho a mi misma este año. Hablando con el profesor de resiliencia, como os conté, hicimos un pedazo de ejercicio muy bestia y varios terminamos llorando. No sabéis lo que me cuesta llorar en público, pero este año el nivel de desbordamiento me ha superado un par de veces. Y nos enseñó a parar esos pensamientos. Y de momento me han ido bien, pero hay días en los que me cuesta un mundo. Quiero seguir practicando, no puedo permitirme ciertos pensamientos, de hecho, nadie debería pensar de sí mismo lo que yo he llegado a pensar de mi en ciertos momentos.


- Triunvirato Hacer más ejercicio-tomar menos azúcares refinados- mejorar mi postura corporal. He tenido que rebajar por falta de tiempo la cantidad de ejercicio y lo he notado en mis niveles de ansiedad, de acné y de bienestar. No pienso negociar con esto, es que es salud, a mi el gym es como ir al psicólogo. Por otro lado, quiero tomar menos azúcares, pero sobre todo refinados. Si puedo sustituir los dulces por fruta, casi que mejor. Y lo último, mejorar mi postura corporal, por aquello de mejorar el lenguaje corporal, la salud de la espalda y hombros (sobre todo)... esas cosas.


-Beber más agua. Normalizarlo, porque en invierno no bebo tanta y al final, mis riñones (sobre todo el derecho) genera arenilla.


Tróspidos:


-Volvemos a las fotos de gente que no dé vergüencita ajena. Tal y como está la cosa, empieza a ser complejo. En serio, mirad twitter, es todo un desafío.


- Seguir probando comida de otros países. De hecho mi hermano ya me ha recomendado un restaurante de comida cajún interesante.


-Intentar aprender algo nuevo todos los meses: bien leyendo un libro, bien con clases, bien viendo algún programa o algún tutorial... haré menos cursos, pero es importante reciclarse. Y de paso, a ver si termino de darle el punto a las croquetas, he mejorado, pero sigo necesitando ayuda (también es que no las hago mucho, la verdad sea dicha).Aprender swing y retomar el noruego siguen pendientes, a ver si caen.


-Conseguir hacer el rey cobra (o quedarme lo más cerca posible). Es una de las posturas de yoga más difíciles que requiere hacerse al final de las tablas porque tienes que tener el músculo on fire para que salga. Soy consciente de mi edad, pero no me rindo. Si me sale el cuervo, que supuestamente es más fácil (pero sigo sin pillarle el punto), también me vale.


-Diversificar instagram. Los instanstories bien, pero lo que viene siendo el espacio, lo tengo abandonado no, lo siguiente. No tiene ni pies ni cabeza... pero bueno.


- Sacar tiempo a la semana para hacer cosas que me hacen feliz: ver series y películas, leer libros y comics (que los tengo abandonados), pintar, empezar (y terminar) algún videojuego... esas cosillas.

Mucho en mente, pero lo pongo menos cerrado porque una vez cuenta por todas y esto tiene que darme calidad de vida, no aumentar la autoexigencia y restármela.

¿Qué tal vuestros propósitos?

miércoles, 1 de enero de 2020

Challenge de propósitos de 2019 (sí, esto ya es un challenge casi).

Bueno, let's face it. Los propósitos de este año no están muy conseguidos, pero intento ser magnánima (que no condescendiente) porque no ha sido un buen año en absoluto. No, para nada. Valoración de 1 al 10: 3, y es por el cambio de puesto de trabajo, la salud familiar y los hijos de mi prima, que gracias a Odín, aunque se adelantaron, están como dos robles y guapérrimos (no porque sean mis peques, sino porque son dos amapolas de bonitos. Y ya.

Repasemos lo que había en la lista:


- Empoderarme, trabajar mi asertividad, quererme bien y trabajar el método RuPaul. Digamos que no ha sido mi punto fuerte, he vivido circunstancias que me he rebozado en mi dolor, y otras he preferido tener paz a tener razón, que aunque no es asertivo, es de amor propio, porque al menos, no busco ambientes hostiles. He tenido momentos en los que he negado mi voz por conseguir otras cosas y he tenido momentos en los que me he sentido invisible absolutamente y no era en plan guay ninja, no, han sido momentos en los que me he preguntado muy fuerte "qué pinto yo aquí?". Darse cuenta no es suficiente, y no he estado a la altura. Puede sonar a autocrítica muy fuerte y debería ser amable conmigo misma, porque he vivido todo esto en primera persona. No lo he hecho mal, pero no puedo decir que haya cubierto mínimos.

-Meditar más. Intento hacerlo, esto además después del atracón de mindfulness, intento que sean más días de más que de menos, porque lo noto, me da paz, me limpia la cabeza de mucha mierda y centra mi atención. el profesor de Mindfulness nos mandó un audio de meditación de un minuto, para que al menos, puedas hacerlo en el metro, en la biblioteca... un poco donde quieras. Y sí que se nota una tranquilidad, así que es muy útil cuando la realidad se te hace bola, rebaja mucha ansiedad.


-Los exámenes... ya no he tenido tantos, así que nada, esto se ha relajado, sólo minicursos. No sé si quiero estudiar de momento, creo que me daré un descanso, no aprovecho las cosas igual y mi memoria falla más, así que de momento, voy a tomarme un respiro.


-Seguir trabajando la organización: este punto ha mejorado notablemente, tiendo menos al caos, sigo con algún fallo, pero ha sido una mejora considerable a tener en cuenta.


- Seguir haciendo artículos de inteligencia emocional. No me siento capacitada para hacerlos si no me creo lo que digo, así que los saco cuando mejor estoy. Pero tengo material para hacer mucho y bueno.


-Mejorar mi alimentación y descubrir cosas deliciosas y sanas. He descubierto la chía, la comida india y ahora intento tomar menos azúcar y más fruta, entre otras cosas porque el azúcar me llena de acné. No sé si cuenta, pero intento tener los deberes hechos.


- Desarrollarme a nivel laboral. Check. Y sigo en ello. De las pocas cosas que han mejorado este año, ha sido MUY duro el cambio al principio, pero tengo unas compañeras y compañeros espectaculares y me siento muy agradecida por todo lo que me han ayudado y enseñado.


-Seguir trabajando a favor del feminismo y la justicia social. A veces me cuesta no entrar en el insulto de verdaderos descerebrados, máxime cuando parecen usarlo con fines electoralistas y encima hay gente que cae en cosas tan obvias pero intento hacer las cosas bien con ejemplo en actos y no en palabras, así es como se cambia las cosas... y también porque he llegado a la conclusión de que, si teniendo acceso a la verdad, prefieren creer las mentiras que les convienen, no puedo hacer nada (ni es mi misión) para cambiar mentes tan obtusas.

Chorras.




- Fotos con gente molona. Bueno, fuí a Todopoderosos y me hice una foto con los chicos. Supongo que cuenta. También me topé con Alex de la Iglesia, pero no me pareció el momento de pedirle foto, estaba cenando... sólo por lo que me reí con El día de la Bestia, merecía la pena.


-Ir más al karaoke. No check. Pero al menos este año Vicisitud y yo nos "cantamos" (jojojo, qué generosa he sido aquí) el Highway Star de los Purple... eso cuenta por todo.


-Bailar más. Poco más que el año anterior, al final no he podido ir a clases de swing, porque las ponen en un día que me viene fatal y a zumba, por horarios, no me da la vida. Pero bueno, algo sí he bailado, hasta en la habitación del hotel (no sé vivir sin música).


- Diversificar el espacio de instagram. Quitando las instanstories que las estoy centrando en salud mental y antes iban más de arte, el resto anda poco diversificado... tengo que mejorar en esto.


- Anotar ideas para post. Ahora las apunto... pero es que no tengo tantas ideas.


- Terminar series. Según me llamen, las voy terminando. Si pierden interés mejor no perder el tiempo. Este año he terminado varias, con resultados irregulares.


-Retomar el espacio de lectura. He leído más que el año pasado,  lo cual es bueno. Pronto publicaré otro post con libritos terminados.

Bonus Track

Muchas cosas no las he hecho porque he hecho otras que son interesantes y que merecen sacarse a la palestra.


-Sobrevivir a un año de 3 cambios bruscos del ISRA. El ISRA (además del nombre de un cani lleno de pendientes, tatuajes y con muchos planes y poca pasta para tunear su coche) son las siglas de Inventory of Situation and Response of Anxiety o, dicho de otro modo, un listado de demostrados eventos estresores. En él se recogen eventos tanto positivos como negativos (que te toque la lotería, casarse, ascender en tu empresa, tener un hijo... son un golpazo fuerte y se suponen positivos, por ejemplo). Cuando vives 3 o más de los mayores en un año tu riesgo de desarrollar una enfermedad mental relacionada con el estrés se dispara. Me ha costado mucho amortiguar el golpe de tantas cosas y tan fuertes en tan poco tiempo y no voy a mentir, he tenido mi época de crisis gorda, pero como cantaban los Beatles "está mejorando todo el tiempo". Tengo mis recaídas, porque soy humana y es complicado pero he aprendido varias cosas: la importancia de las cosas que nos decimos y el nombre que ponemos a las situaciones que nos rodean, la importancia de vivir con conciencia plena y no automatizar, sobre todo en los momentos que nos pueden ser reconfortantes y reconstituyentes, la importancia de las cosas que se tienen, pero más importante, entender tus expectativas y si son factibles, entender lo que recibes de los demás y si es lo que necesitas en el momento en el que te lo ofrecen...


-Compartir sentimientos que me cuestan mucho expresar. Lo admito, soy tremendamente hermética con muchos sentimientos y pensamientos. Es la cosa de crecer en ambientes con toxicidad normalizada, que al final, intentar desactivarlos tú sola y pierdes la perspectiva. Hay emociones que he vivido y los he compartido con dos personas solamente. Para mi eso es un cambio muy importante y la respuesta ha sido muy positiva, porque lejos de sentirme juzgada, me he sentido apoyada y me han dado respuestas muy necesarias y el alivio emocional que he experimentado ha sido importantísimo. Me ha encantado crear ese espacio de confianza.


-Entender qué muchas de mis decisiones de reducción de toxicidad han sido MUY acertadas y sí me han dado calidad de vida. Una cosa que me ha ayudado mucho a entender que estoy haciendo bien las cosas es entrar en una situación que sabía que bien no iba a salir desde el minuto cero, pero pensé que podría llevar con cierta elegancia. Así lo hice, o eso creo. Y salí de esa situación con un ardor de estómago legendario. Hacía mucho tiempo que no somatizaba así y eso implica que todo el esfuerzo que he realizado ha servido para realmente garantizarme una calidad de vida estupenda. A veces, estas situaciones de mierda te dan perspectiva sobre lo bien que lo estás haciendo con respecto a ti misma.


- Apreciar el enfrentarme yo sola a nuevas situaciones. He perdido mucha ansiedad anticipatoria en este aspecto. Eso es estupendo y estoy muy orgullosa de este logro. Bien es cierto que con desigual resultado, porque no puedes controlarlo todo, pero ha ido muy bien salir de mi zona de confort.

Y este ha sido mi año. ¿Qué tal el vuestro?