martes, 8 de octubre de 2013

Salón del Look de Madrid

Amigas, llegó el día tan ansiado. 2 Pedazo de pabellones dedicados en pleno Parque Juan Carlos I al maquillaje, la peluquería, el tratamiento en general y a todo aquello que es bueno pa' ti, pa' tu cuerpo, pa' to como diría Glozell.



Y 4 aguerridas mujeres con el cuerpo hecho un destrozo: La tía Maruja que venía con medio constipado, Sofi Lennon que venía hormonada perdida, La señorita ferrarista que venía tocada de la ciática y yo que me pasé la noche con el Soggoth (ya estaba tardando, eh?).

Al principio yo no iba a ir, tras una noche de gastroenteritis en que mi cuerpo se convirtió en una fuente, no tenía yo cuerpo para nada, pero el grupo empezó a disgregarse y claro, esto no puede ser, así que me puse pesada y como era sábado nos permitimos ir a las 11. Sin colas ni problemas. Primero entramos en el pabellón de peluquería y uñas.

Una cosa que no me gustó nada es que la luz que tenía el pabellón era MUY amarilla, lo que dificultaba la detección del color real, si que es cierto que los stands tenían luz blanca, pero con las aglomeraciones era a veces dificil de disfrutar.

Nuestra primera parada fue en un stand (el único y el más especializado) con productos Konad y para uñas. Si bien es cierto que en el anterior certamen el domingo las placas de Konad estuvieron a un euro y había placas holandesas, este año las placas holandesas (las gigantes) brillaron por su ausencia (o no las vimos) y las placas Konad el sábado estaban a 3 euros. El viernes nos consta que estuvieron a 3'50, así que sabiendo que normalmente las ves a 5, era una buena compra. No encontraba la placa que buscaba, la de dibujos de cerezos, pero la tía Maruja encontró una que al final compramos todas, (menos Miss Ferrarista, que las placas le dan pereza y se compró un rojo amarronado muy años 20). Yo además pequé con unas barritas de fimo: 1 a un euro, 5 a 3 y podías elegir modelos. Tenían todo tipo de botes y productos para profesionales de uñas y cera hasta que nos encontramos a una cantante de moda:


Un applause para este mierdichiste!

Ya habían caído en el primer stand los primeros 6 euris... mal.

Menos mal que la tía Maruja repetía "señoras, coherencia".

Otro stand en el que nos paramos y tonta de mi, no compré nada fue en Marlene Grace, donde la señorita Ferrarista si se compró un esmalte negro con purpurina plateada muy bonito por 2'50. Yo vi uno transparente con brillitos, fideitos plateados y lunitas y tonta de mi no lo cogí, pensando que luego vería cosas más chulas en Peggy Sage, pero lo debí coger (hay una tienda en la puerta del Sol y otra en Islazul).

Toma variedad.

Los productos de peluquería tipo planchas y secadores salen bien de precio si los compras de 3 en 3 (en packs para estudiantes) así como las planchas. Pero ninguna necesitábamos.

 Pasamos por China Glaze, aquí yo pequé de nuevo: un esmalte por 4'85, y con la compra de 3 te regalaban otro, yo pequé con uno sólo, la señorita Ferrarista pecó again, y Sofi Lennon pecó por mi culpa, vi un negro grafito metalizado precioso llamado Black Diamond como la canción de los Kiss y dijo "lo estoy viendo claro". Teniendo en cuenta que por menos de 8-10 euris no ves estos esmaltes, a mitad casi de precio merece la pena.


Buscando las muestras famosas pasamos por el stand de Fama Fabré y resulta que Miss Sevilla estaba allí y que la tía Maruja la conoce (mujer de mundo) así que se saludaron y nosotras ahí hablando de la típica conversación de "te tengo que presentar a una amiga", "es guapa?", "yo me la tiraría!"... Pibonazos sin fronteras.

Encontramos el stand de Moroccanoil, un producto promocionado donde daban dos botecitos gratis con una bonita bolsa de regalo, cola de 20 minutos mientras disfrutas de las cosas típicas de una feria: música machacona y peinados sacados de El laberinto de Faunio.


 Fíjate que cuando llueve se me queda el pelo igual.

El Moroccanoil me ha decepcionado un poco, sus elementos más abundantes son dos siliconas, pero bueno, le daremos uso. Por lo demás, poca cosa por este mundo, así que salimos a sentarnos una mijilla al sol (tampoco mucho, porque una se torra) y ala, la segunda tanda, la de maquillaje y uñas.

También la luz amarilla en este pabellón.


Este pabellón nos decepcionó un poco, porque no vimos los ofertones que esperábamos...

En el mundo esmaltes,  Essie, que estaban a 6 euris, que es un buen precio, pero suelen estar por 10, aún estaban carillos. No coló.

En la Sección de pinceles, los famosos Vendetta tenían un stand enorme con muchas mantas y  una sección de body paint y efectos especiales:





Como veis, había hasta un Goya por este magnífico trabajo.

Las brochas Vendetta era un stand bastante petado, las brochas son buenas y tenías unas de precios más elevados y otras de precio mercadona, la calidad en general es buena y tienen una gran variedad, así que era una buena oportunidad para comprarlas.

Pasando entre stands vimos un cartel en el stand de Masglo que indicaba que si eres periodista o bloggera había algo para ti. La tía Maruja y yo fuimos, con la idea de que sería una carpetilla con información de la marca. A mi me sonaba esta marca de verla en varios blogs, así que hacer referencia a ella no me costaba nada, Isabel, la responsable del departamento de Comunicación nos atendió con amabilidad y simpatía en su enorme stand:




Masglo nos impresionó no sólo por ser una marca con muchísima variedad de colores, sino por sus productos más pro, a precios razonables y al alcance de la consumidora potinguera, la cantidad de gente que podía ayudarnos a encontrar lo que buscabamos con amabilidad y con la posibilidad de llevarte una laca y la manicura con esa laca en un ofertón solidario de 12 euros:

Masglo actualmente otorga el premio Manos Solidarias que premia la labor de esas personas que ayudan a que nuestro mundo sea más bonito y más humano. Este año se lo han dado a Laly Alcaide, una luchadora feroz que derrotó al cáncer y decidió que si la vida le iba a dar una oportunidad, ella se la iba a dar a otros, ofertando cursos en su academia de peluquería  y estética al 50% en colaboración con la Consejería de Asuntos Sociales de Priego (Córdoba) para las personas de recursos limitados pero con ganas de formarse.

Aún así, Laly vió que había gente que no podía acceder a esos cursos, porque su situación económica era mucho más limitada de lo que ella pensó, así que pensó que si había ganas ¿porque no becarlos? Y los becó.

El premio manos solidarias concede toda la recaudación del stand del Look a las personas que se acerquen a hacerse una manicura al stand y encima regala la laca que tu elijas. Las personas que te atiendan serán alumnos de la academia de Laly, incluso la propia Laly. Isabel me invitó a difundirlo en las redes, y en Twitter y facebook lo visteis, así que espero que podáis lucir vuestra manicura pro con fines solidarios.

Además nos dieron una enorme piruleta (pero enorme de verdad, mi acetona que no existe lo agradecerá infinito) y una muestra de la colección de esmaltes Noche en la ciudad inspirada en la serie Sexo en Nueva York de la que quiero hacer un post más detallado domingo a domingo con las lacas que son realmente preciosas.

Y tan contentas que nos fuimos a Peggy Sage donde se nos acabó la alegría. Tenía muchas, muchísimas ganas de ver este stand y fue una gran decepción.


Primero la parte de Peggy Sage estaba blindada de seguratas, cosa que me llamó un poco la atención, no sé si se robará mucho en esa zona, pero al menos llama la atención. Buscaba una sombra que no vi, las que vi no tenían la pigmentación buscada (Sofi Lennon las comparó con Kiko y para ambas, salieron bastante mal paradas) a parte de ser un pelín tizosas y con precios que, comparadas con Kiko, resultaban un poco absurdos. Los coloretes muchos de ellos eran purpurina pura, los brillos poco pegajosos (cosa que sabes que te va a durar nada y menos en el labio), a parte la luz blanca que tenían, como veis en la foto era limitada, si no te pilla cerca, no distingues lo que te pruebas con la luz amarilla, fatal montado. La tía Maruja fue a comprar una paleta vacía de sombras y en muchos stands admitían tarjeta (de hecho varias compras de Miss Ferrarista se hicieron con tarjeta), pero Peggy Sage no admitía, cosa de la cual le informaron con bastante mala leche y tono seco y borde. A lo mejor es algo que todo el mundo sabe y lo han dicho hasta en el telediario, pero la cordialidad es gratuita y yo no tengo como cliente, porqué saberlo. Todo cuenta en una marca.

Así que al final no nos llevamos nada. Pinchazo de esta marca para mi.




De ahí pasamos al stand de Harpo Make up un stand muy bien nutrido para lo que es el mundo friki y de cine de efectos especiales, tanto prótesis de silicona (orejas éficas, narices raras...) hasta maquillaje, la verdad muy completo el stand, pero volvemos al problema de la iluminación amarilla del horror.

Y de ahí a las olimpiadas:






Las Nailympics era un certamen con gran participación española e italiana, pero había representantes Croatas, japonesas y de otros paises del mundo. La prueba era hacer dos manos, una de manicura francesa y otra de manicura en rojo. Se votaría la perfección, el que los acabados fueran armónicos y detallados, que no hubiese líneas, imperfecciones, rayaduras... y varias personas vigilaban por el buen funcionamiento de la prueba (la verdad es que parecía una oposición) y se notaba el buen hacer de las participantes que estaban volcadísimas en hacerlo lo mejor posible. Hay varios niveles, pero la verdad es que el nivel de concentración era altísimo.


Y aquí la sección de novios y maridos para masajear los pinrelicos por un euro.


Una sección de lavanda, con perfumes y aceites, al principio huelen de maravilla pero luego en mi piel huelen como un poco a limpiador de lavanda. Una decepción.



Y un stand de la fundación Ángela Navarro de apoyo a las personas que por tratamientos oncológicos ven su imagen y su autoestima afectadas. Fenomenal que tuviesen su espacio.

En general el salón ha sido muy desigual, había muchos productos de belleza, pero pocos de tratamiento en general, que era una cosa que realmente buscaba y lo que vi era puro químico, poco ingrediente respetuoso. Los precios me imagino que mejorarían el domingo, pero ya os digo que el sábado había gangas sueltas y había que buscar bastante. En cuestión de electrodomésticos, es bueno ir con personas que tengan las mismas necesidades que tu (un secador, una plancha...) porque hacen descuentos de pack y salen más a cuento. Eso en cuanto a expositores. En cuanto al sitio, la luz blanca en estos eventos se hace necesaria, que un par de bombillitas blancas no creo que les suponga mucha diferencia en el presupuesto, las entradas sólo valen para un día, así que tienes que sacarte 3 para ir todos los días, menos masificado de lo que suponía (lo cual a mi me parece toda una ventaja, yo que me agobio bastante en los sitios superpetados) y sobre todo, bastante buen rollo en general por parte de asistentes y stands.

Volvería? Pues sí, pero ahora mismo con una idea clara de lo que puedo encontrar y esperar de este certamen porque ha sido agradable y divertido. Y a ser posible con mejor cuerpo y la misma compañía.

5 comentarios:

Angie dijo...

Es como el "Cosmobelleza" de Barcelona, así que te comprendo perfectamente...LO profesional es luz azul, que permite ver todos los destellos y matices a la perfección.

Adaldrida dijo...

Pedazo de crónica: gracias. Me llama la atención Masglo. Y Peggy Sage me decepciona.

RAQUEL NAILS dijo...

Yo fui el domingo, y las placas de konad estaban a 3.50.
Yo es la tercera vez que voy, pero ya llevaba muchos años sin ir y me decepciono un poco. Yo en Peggy me compre unas pegatinas con efecto holografico y mucha gente y encima cada cosa que tocaba me daba corriente (cosa que no me gusta nada ;D)
Muchos besos

Gadirroja dijo...

Por lo que leo, mereció más la pena la compañía que la visita, ya les vale a los de Peggy Sage, además!
Un besazo y que te hayas mejorado de ese soggoth reincidente.

Miss Potingues dijo...

Gracias por la crónica, pero lo de la luz es penoso. Si vas a comprar maquillaje y nosabes qué te llevas...mal.

Un besote y espero que os mejoréis todas de vuestros achaques.
Muaks!