domingo, 22 de noviembre de 2015

Look de uñas: Blue metal



El blue label de Dior pega mucho con estos días fríos que hemos sufrido y el Graphite de Chanel tiene puntitos del Dior y del 339 de Kiko. Se parece a otro look que creo que hice el año pasado o algo así, pero queda bien.

Aunque no tengo fotos del evento, porque una se lía a hablar y al final no se lía a las fotos... (y eso que dije que haría un challenge de fotos que no he empezado y me queda poco más de un mes para terminar el año...) ayer quedamos Adaldrida, Tia Maruja y tenía que haber venido Sub, pero las obligaciones la retuvieron y nos la robaron (malditas obligaciones!!). Pero pasó. Y lo pasamos bien, porque como decía Cindy Lauper, las chicas quieren pasarlo bien y todas teníamos algo que celebrar. Adaldrida se nos ha vuelto una Master del Universe, la Tía Maruja no escribe porque anda on fire y está viviendo cosas muy chulas y yo ando con mis cosillas, todas positivas... excepto la gripe de la semana pasada, pero eso os llegará a todos antes o después (cuidaos  la garganta, no digáis que no aviso, que este año os arrancará las cuerdas vocales).


Todo empieza a oler a navidad, fuimos al Hema donde la navidad ya está en todas partes, en la papelería, en los dulces, en los adornos... en mi barrio ya han puesto las luces, en Goya también (ojo, que no vivo en Goya, pero estamos siendo unos adelantados en esto de la navidad).

Antes (hablo de los 80, cuando esta que os habla tenía menos de 10 años) había un criterio. Las cosas de las navidades no se instalaban hasta pasado el puente de la Constitución, ni luces, ni turrones, ni nada. Después, en una clara apuesta por el marketing, se esperaban a pasados los santos, o Halloween, según queráis llamarlo. Ahora lo adelantan para traer el black friday y que la gente pueda hacer las primeras compritas de navidad a un precio más económico. En estas estábamos cuando Rocio soltó, rodeada de cuadernos y agendas del año venidero que era lo qe le hacía querer las navidades. No sé si había pensado, pero me gustan las tradiciones, en general. Creo que llama la atención que una persona que siempre dice cosas sobre cambiar la realidad aprecie tanto las tradiciones, pero también soy una gran defensora del valor emocional de las cosas. Me preguntó sobre si era verdad la decisión de quitar los Belenes en Madrid, en principio sí, aunque la decisión es reducirlos y algunos ponerlos bajo techo. Yo estoy en contra de su retirada, porque aunque creo que es verdad que la religión es algo personal que no debe afectar al fuero público, también sé que hay mucho turista que aprecia estas cosas y muchos madrileños estan muy orgullosos de esta expresión de arte (porque hay algunos que son un arte, intentan no sólo reproducir la vida de la época, sino hacerlo de una manera hermosa). Y hay un turismo belenista (buscad turismo y belen en el google, veréis que de rutas hay por toda España), viven de estas cosas, es un turismo familiar, más allá de la religión, basado en la reproducción de la realidad y el miniaturismo, pero también importante si tienes valores religiosos. Pero ojo, sigue quedando Belenes que ver en Madrid y es un listado larguito (listado aquí, de nada). Os recomiendo, tanto si vais por el Belén, como si no, que visitéis el Museo de Artes Decorativas, es pequeño y es una casa amueblada con cosas de época, os gustará si os mola lo retro.


Montar el Belén, literal, con sus piezas, en casa, se ha quedado en una misión que sigo manteniendo yo, pero de pequeños montabamos el Belén con corchos, arena, serrin verde, cabras y animales que regalaban en los phoskitos (sí, aún tengo cabras y ciervos que regalaban), incluso rescaté animalitos de mi granja de Pin y Pon. Mis padres me explicaron que no pusiera los cerdos, los judíos no los comían, pero me parecía discriminar a los animalitos tan simpáticos y que a lo mejor los tenían para hacer compañía. Hasta patitos tenemos para poner encima del río que, en todas las casas (repetid todos conmigo) se hacía con papel de plata. Y cuando íbamos a misa del gallo, nos pasábamos tiempo en los belenes y observando el trabajo que tenía detrás y los pequeños detalles.

Según vamos creciendo vamos ganando unas cosa y otras las vamos dejando por el camino, sobre todo, por el hecho de que en Navidades echamos en falta lo que no están pero hagamos un recuento de las tradiciones que hacemos sin darnos cuenta, así a lo tonto todas las navidades:


-Decir que cada vez la Navidad llega más pronto.
-Ponernos nerviosos con la organización de cenas y comidas, porque siempre intentamos tenerlo bajo control todo y nunca sale (no lo intentéis, en serio, os ahorraréis un estrés muy tonto e innecesario).
-Quejarnos de algún familiar que siempre nos da la lata esas fechas (cuidado con los cuñados, que este mes hay un cuñadismo desmedido en todo tipo de comentarios y vienen creciditos).
-Comprar el boleto de lotería de navidad en el curro "por si toca"
-Quejarnos (u oír a alguien quejarse) de que dicho número "es muy feo" o que diga "por lo menos tenemos salud" cuando no toca.
-Decir que haremos las compras antes para evitar colas y terminar comiéndonos las colas porque a todos se les ocurre lo mismo que tú o se les olvida algo en el último momento, o simplemente nos las comemos. Es una tradición!


-Quejarnos de los villancicos del super (sobre todo si es el Last Christmas de Wham!, no debe existir un tema navideño más cursi que ese, en serio).
-Tener un villancico pegado, del super... maldecir en arameo cuando te das cuenta de que se ha pegado y es el Last Christmas de Wham... (yo tuve suerte el año pasado y se me pegó este, que es un poco menos cursi)
-Si tenemos el día ñoño ver alguna peli navideña (mayormente Love Actually y lo sabéis).
-Decir que este año comeremos con mesura... y terminar en una de esas mesas donde te dicen "come, un día es un día!"... 
-Plantearte el ir a todas partes haciendo la croqueta porque no puedes ni moverte.
-No cenar o cenar un vasito de leche caliente, has comido suficiente como para sobrevivir varios días sin hacerlo.


-Sentarte cerca del alcohol cuando empieza la típica discusión de cuando planeas casarte (el año pasado la frase fatality fue "estas perdiendo mucho peso en el gimnasio, a ver si ganas peso, que así no te puede salir ni trabajo serio, ni novio decente". Lo peor es que pesaba más pero era todo músculo...). Obviamente el alcohol no arregla nada, pero ya que te lo incluyen en la cesta navideña, qué menos que darle salida y amortiguar las críticas "bienintencionadas" familiares.
-Poner adornos navideños con toda tu ilusión y retirarlos con suma pereza.
-Ir a la cena de la empresa con la esperanza profunda de que, si alguien es la comidilla de las anecdotas de este año, no seas tú (nunca me ha pasado, pero parece una tradición arraigada).
-Esperar que tu Poinsetia (o flor de pascua) te dure todo el año (a mi me duró hasta mayo o así, pero el calor la machacó vilmente... con lo bien que iba).


-Tomarte al menos un analgésico contra el dolor de cabeza de tanto ruido, sobre todo si tienes niños o tus vecinos los tienen. 
-Asistir a un desfile de personas que en navidad se ven impelidas a bañarse en colonia cara como si hubiesen dormido en un Bodybell. Chungo.

Mínimo que 3 o 4 tenéis que hacer de este listado (podéis poner las vuestras en comentarios... y también acordaos cuando os pase de este post y sonreir, porque tiene gracia).

En cualquier caso, el black friday es este viernes y la navidad ya asoma la cabeza. Ánimo a tod@s

5 comentarios:

Gadirroja Lapinturera dijo...

Pues sí, ya mismo estamos guardando el biquini y acto seguido, comiendo polvorones.
Me encantan los tonos de la manicura, son muy invernales como bien dices.
BESOS!

ROSA SANCHEZ dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ROSA SANCHEZ dijo...

Estás Navidades me acordaré de ti, seguro! Jijijiji! Me he sentido súper reflejada en poner los adornos con todo mi amor y resistirme a retirarlos ( cuando me independicé, creo que tras las primeras Navidades, tardé 4 o 5 meses en retirar los adornos, alegraban tanto aquel pisito casi sin muebles... y cuando los retiré fue por presión social, que conste) Me has hecho pasar un ratito muy dulce, gracias linda!

Miss Potingues dijo...

Mi tradición consiste en, básicamente, esquivar lo que no me gusta de las navidades todo lo que pueda (los empalagos y gestos que noto falsos, sobre todo)

Los villancicos cantados por niños que ponen a todo cisco en El Corte Inglés, y encima se oyen en la calle, dan ganas de liarse a tortas con el mundo, pero, con toda la agresividad que hay, me pido una máquina de espuma, que mola más.

Intento que las cenas y comidas "que tocan" sean en mi casa, que así estoy más cómoda, o que pueda escapar fácilmente de ellas cuando me sature. No suele pasar, porque le acabo sacando punta a todo, pero, si por lo que sea ese día no estás tan sociable, tampoco tienes por qué dar explicaciones, ni amargarle la fiesta a nadie. Te retiras con elegancia y ya está.

Comprar, vamos a comprar todos, obviamente, así que asumido queda.

Y ver a mi gente, disfrutar de las luces, hacerme muchos tés calentitos (aunque no coma dulces), etc.

Besos!

Angie dijo...

Ponemos Belén y árbol pero no poinsentias,son mortales para gatos! Besotes!