domingo, 28 de diciembre de 2014

Look de uñas: red shimmer y el valor de nuestros actos




Como sabéis, y sino, os lo recuerdo, tengo un Pinterest y he de decir que estoy encantada, porque es una fuente de cosas bonitas y de ideas estupendas, lo cual es muy positivo. Creo que para las personas amantes del DYI (Hágalo Usted Mismo en castellano, o "Es que soy muy apañado" en coloquial) puede ser una fuente inagotable de ideacas. Y en mi pinterest tengo una manicura muy semejante a esta en el album de uñas, sólo que con un morado más granate y mate.

Yo lo he hecho con el morado del colour 3 de essence Boys are back in town, y el 645 del sugar mat de Kiko aplicado con una esponjita. Como veís el resultado es bastante parecido y, en cualquier caso precioso. Me parece una manera muy chula de gastar nuestras lacas más brillantes (o puti-lacas) de efecto arena o sugar o como se les ocurra a las marcas llamarlas.

Estamos a día 28 y aunque suene a coña, este mes, si esto sigue así, no habrá comprados de este mes. Y no lo es, con el lío de los regalos de cumple y de fiestas, oye, que no me he comprado nada, ni una crema, ni una sombra, ni un labial, ni nada... cero patatero. Que no es coña... ni un triste regalado. Pero tranquilas, porque haré un especial favoritos del año y con eso compensamos un poco. Además, estoy intentando aguantar para las rebajillas de enero, porque espero comprar cosas a buen precio en esas fechas.

Además, estoy aprendiendo a mezclar y reenamorarme de lo que tengo, lo cual es muy positivo.

Llevo unos días muy positivos, no es que esté idiotizada por las fiestas, en mi entorno pasan cosas malas y veo gestos feos de la humanidad. Pero uno tiene que pensar que las cosas malas, si tienen solución, son molestias y los gestos feos, bueno... cada uno que maneje su emocionalidad como quiera, que no es asunto mío.


Ayer estuve en un cumple de un amigo mío, y no sabía muy bien qué regalarle, la verdad. Pensé primero en una botella de whisky de estos de tropecientos años, pero no sabía que había tantas marcas y la que tenía fija, no estaba (maldita sea!!)... y no tenía muy claro otra que le gustara, luego, pensé en unos bombones, pero pensé que en estas fechas, más chocolate, pues era un poco gratuito, y por último en lo mucho que le gusta viajar y lo práctico que le sería una bolsita con el neceser ya hecho, meter en la mochila y salir andando: una maquinilla, un cepillo de dientes con su pastita, un aftershave, un jaboncito exfoliante... muchas cositas en una bolsa bien compacta y sin colonia (no usa colonias). Yo pensando que mi regalo sería una fruslería sin importancia y de hecho le dije "es un detalle, no un regalo, de hecho es un asco, lo mismo ni te vale" y, me dijo "shhhhhh!!! callaaaaaa mujeeeeer!!", como es él, que no acepta un comentario negativo "gratuito" y me dijo  que justamente necesitaba uno para su siguiente viaje y que le venía fenomenal que se lo hubiese regalado y que estaba supercontento en que me hubiese molestado en pensar qué le gustaría y no que le regalase cosas por regalar, sino que tuviese una finalidad práctica.

Una panorámica que nos mandó de su último viaje.

Después de cenar estupendamente en el mejor bar de setas de Madrid (un día os haré reseña del mismo, es una tasca muy simpática donde hacen las mejores setas rebozadas del universo), nos fuimos de cañas y quiso recordar de cada amigo allí presente algo positivo de todos y claro, yo pensando "ay madre, con lo cafre que yo he sido, qué risas nos vamos a echar", pero dijo que el recuerdo que más vivo que tenía fue de un día que le dije lo que pensaba de él, como supe ver cosas en él que no pensaba que sería capaz de ver sin decir ni mú, a pesar de que se emperró en cerrarse y poner cara de pócker y que pensó "qué ca*****" en el sentido de que él no quería ser calado, pero en parte, sintió que podía confiar en mi, porque si le había calado y no lo había usado en su contra, por algo sería. Así mismo recordamos muy buenos momentos que nos regaló a los demás, por ejemplo en el 11-m que estábamos desolados y preocupados (escuchábamos la radio en la facultad, mi mejor amiga estaba en Atocha y no la localizábamos...) y nos animó a reir y a beber unas cervezas porque estábamos vivos y podíamos ayudar y animar a los demás. Nos movilizó a todos hacia lo positivo.

Lo que quiero decir con esto es que todos tenemos algo, unos tienen luz para iluminar la vida ajena, otros calor, para evitar el frío emocional, otros tienen unas manos vacías, para llenarlas con las de los caídos que necesitan ayuda a levantarse. Cuando uno cree que lo que hace no vale, otro lo puede valorar, cuando uno cree que algo no sirve, para otro es un mundo... pero todos somos valiosos: que no valoremos nuestros actos, no significa que no tengan valor, sino que nosotros no se lo damos.


Esto que es una chuminada, es lo que retroalimenta al mundo de energía positiva. Cuando escuchas a alguien, cuando ayudas a alguien, cuando cedes el sitio a alguien... mueve a los espectadores o al que recibe el gesto.

Tenedlo en cuenta para el 2015.

Por cierto, podéis comprar el último libro de mi amigo Polo, que es un lumbreraca además de estupendísima persona (felicidades guapo!).

5 comentarios:

Adaldrida dijo...

Me encanta verte así. Hasta dentro de muy poco (literalmente).

Gadirroja Lapinturera dijo...

No es ninguna chuminada, son ese tipo de detalles los que día a día no devuelven la humanidad y la positividad que tan fácilmente solemos olvidar!
Muy chula tu manicura.
Un besazo!

Miss Potingues dijo...

Aprender a valorarse es lo más complicado, y lo más bonito. A veces tenemos dondes que, por simples, pasan desapercibidos, pero ahí están.
Me gusta mucho el aire positivista y constructivo del post. Estás en el camino.
Besotes!

Angie dijo...

Como por ejemplo, colocar a Cary Elwes en un gift para animar mi día, verdad? Besotes!

burbujitabebe dijo...

Venga venga! Que las rebajas están a la vuelta de la esquina, así que no te preocupes :D
Yo las estoy oliendo ya! :D
Besitos!!

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