domingo, 27 de diciembre de 2020

Look de uñas: Ashes to the sea. Repaso de los propósitos del 2020.

 




 En un momento de debilidad compré esta laca de Wynie, el tono nunca lo sabremos porque no los marca, que viene a ser purpurina azul muy bonita y que se ve más clara u oscura dependiendo de la luz y le puse un poco de purpurina gris grafito en la punta de un kit de Essence de hace ochopocientos años que pensé que no usaría nunca y para looks festivos es una maravilla que espero que no acabe nunca. Sé que queda sobrio-festivo por los tonos, pero me gusta porque en un año como este, el concepto de echar cenizas al mar para despedirse y empezar una nueva vida no me parece ni tan terrible, dado el año tan cruel que hemos vivido.

 De hecho llega ese punto del año en el que hago una reflexión sobre los propósitos que estaban predestinados a cumplirse este año y que tenía pendiente. Sé que este año hemos tenido todos dificultades añadidas, así que como muchas cosas no han salido, voy a hacer una reflexión sobre cosas que sí he conseguido, porque como cantaban los Stones, no siempre puedes conseguir lo que quieres pero si lo intentas de vez en cuando encontrarás que conseguirás lo que necesitas y a veces no consigues lo que quieres, pero desarrollas otras cosas que te son útiles.


En realidad si pienso en una análisis pormenorizado creo que no le importará mucho a nadie, primero porque si consigo o no unos objetivos personales, no creo que sea realmente inspirador y sólo una mala persona puede alegrarse de que otra no consiga sus propósitos, con lo que no ayuda a nadie este punto. A su vez, cada persona tiene sus objetivos, dificultades y herramientas. Lo que a mí me pueda resultar fácil, a otras personas puede que no y viceversa (tu piel morenaaaa sobre la arenaaaaa... acabo de repetir un podcast eurovisivo con mucho cachondeo de más de 3 horas, no me pidáis seriedad). Por otro lado, antes pensaba que a lo mejor, que alguien pudiese ver que hay quien todavía lo intenta, podría ayudar a verse menos solipandi en la lucha, o mejor dicho, en el fluir vital, pero ahora veo que puede ser hasta pretencioso.

Al final, he terminado entendiendo que la persona que realmente necesita de tí, te busca y no deja que el orgullo joda las cosas. Y si lo que busca es que la busques, entonces no ha entendido nada. 

Pero sí que he desarrollado algo a raíz de un texto que leí este año: la compasión. Pero no como una manera de albergar pena, sino de empatía en acción. La empatía es una de "siento lo que puedes estar sintiendo, pero yo en mi persona y tú en la tuya". Sin embargo la compasión es más "veo lo que estas sintiendo y si necesitas apoyo para generar otro comportamiento, creeme que lo tienes y te ayudaré en lo que pueda". O al contrario "quiero que te compadezcas, que me entiendas y me apoyes porque no quiero permanecer en esta situación". La compasión es algo tangible, es un hecho que te pone en contacto directo con las dificultades humanas a otro nivel, pero la compasión es un hecho que no se dispara sin la acción de quien sufre: si sólo quieres ser oído, tienes mi empatía. Si quieres una solución y la quieres llevar a cabo, la compasión hará que te pueda o me puedas acompañar en el proceso.


Quizá por eso este año todos hemos sufrido, porque no digo que haya gente que no haya empatizado con el dolor ajeno, pero desde luego todos conocemos ejemplos de gente que no se ha solidarizado con el dolor ajeno y ha hecho esa labor de acompañamiento. A veces, porque hay gente que carece de las herramientas para poder manejar el dolor y decide cerrarse a él. Otras, desgraciadamente, porque el dolor da una posición de víctima y las víctimas son protegidas por el grupo y hay personas que han sacado rédito a esto (es horrible decirlo, pero es la verdad). Otras porque los juicios de valor a veces resultan más fáciles de emitir que el pararse a comprender la realidad del otro. Y todo eso, lejos de resolver los conflictos, genera más dolor. 

A través de entender la compasión he podido aprender mucho sobre el dolor, el ajeno y el mío propio. Las lecciones que he aprendido han sido muy valiosas y me han ayudado con otras esferas en las que necesitaba crecer. Y lejos de llenarme de rencor sobre ciertas cosas, me han ayudado a entender más, crecer y vivir la vida con menos sufrimiento, porque he aprendido a aceptar muchas cosas, en vez de luchar contra ellas. Eso no implica que ahora sea todo perfecto y maravilloso, a ver, que estamos en pandemia, pero al final, todo esto empodera y reduce el sufrimiento.

Admito eso sí, que debería beber más agua y reducir el azúcar bastante más, aunque en la época con confinamiento me quedé sin dulces y admito con vergüenza que lo pasé bastante mal -tuve que recurrir a colacaos para paliar la ansiedad por chocolate... mierdiproblemas del primer mundo- tengo que reducir el azúcar... 

Así que voy a hablaros de los propósitos tróspidos, que dan más igual.

Tróspidos:


- Fotos con famosos que no den vergüenza. Este año Liv Kristine me ha contestado varios comentarios en redes mandando amor. Me vale de largo, es maravillosa.

-Seguir probando comida de otros países. Creo que a parte de alguna receta nueva china o hindú a principio de año y hace un par de semanas, no he probado mucha cocina nueva...

-Intentar aprender algo nuevo todos los meses. Todos los meses no, pero he hecho varios cursos este año y trato de retomar siempre que puedo el noruego, pero no hay manera de retomarlo de una manera más formal. Eso sí, gracias a los podcast, estoy aprendiendo bastante buscando información. No sé si eso cuenta, pero es información.

-Conseguir hacer el rey cobra. Sigue sin salirme, pero algo he mejorado gracias a las tera bands... y el cuervo consigo hacerlo cosa así de dos segundos.

-Diversificar instagram. De momento estoy haciendo maquillajes con algo más de fantasía y las stories tienen cosas de humor e inteligencia emocional. Es un paso, al menos no es cero.

-Sacar tiempo a la semana para hacer cosas que me hacen feliz. Este año me ha permitido hacer algo importante: valorar más a la gente que quiere estar ahí para mí, conocer más a gente que tenía justo en frente (uno de estos casos es tremendamente literal) y no conocía, quedar con gente que hacía mucho que no veía, aunque fuese en vídeollamada y volver a jugar partidas rol (YAAAAAS!). Y la verdad, es que esto me ha hecho valorar que había personas que no estaban en el puesto adecuado en mi vida, para bien y para mal. He decidido centrarme en las pequeñas alegrías de la vida, porque como decía Helena Bonham Carter en The Crown, "si no vamos a conseguir ser felices, intentemos estar al menos alegres y contentos". Si empiezas a considerar que en un mundo del sálvese quien pueda, no existe la obligación de facilitar nada a nadie, cualquier cosa que se decide compartir es un regalo: bien una conversación, o un mensaje, o una frase de apoyo y escucha... y te das cuenta de que la gente que decide estar ahí es un tesoro. Y este año, he intentado disfrutar de mis tesoros, pero lo que más agradezco al 2020 es que este año gracias a varias personas, he tenido varios momentos en los que literalmente he llorado de la risa. Hacía mucho que no me pasaba y lo agradezco infinitamente.

Contadme qué tal han ido vuestro propósitos del 2020, si se han desviado mucho o si habéis podido aprender cosas en su lugar también necesarias e interesantes.

domingo, 20 de diciembre de 2020

Look de uñas: elegant and frizzy. Tag Potinguil del 2020



La laca negra es de Michela Valenti y la micropurpurina es de una polvera de Essence de la colección Eclipse. No veas lo que vuela cada vez que la usas, pero el acabado es muy bonito y festivo y el negro es lo que tiene, que pega con todo. Que no se diga que no le ponemos un poco de brilli y a la situación.

 El día 16, además del cumpleaños de Adaldrida, es el cumpleaños del blog. Once años ya de este blog, que se dice pronto y más deprisa se han vivido. Como no, tengo que agradecer desde el corazón las visitas, comentarios y difusión y que este blog siga siendo un espacio de buen rollo y de compartir impresiones, hobbies y un poco lo que se me va ocurriendo. Muchas gracias por seguir siendo parte activa de este espacio y como decía Dracula "dejar un poco de la felicidad que traéis con usted".

Una costumbre anual es la de retomar el tag del potinguismo, pero dado que este año ha sido atípico para todos, voy a hacerlo de los más usados, y eso incluye de revaloración de lo que tenemos en los cajones, que es lo que nos ha ayudado a evaluar el uso y disfrute de lo que tenemos y no caer tanto en la tendencia y el ansia viva. Este ha sido un año muy de rebuscar tesoritos en el cajón y volver a enamorarnos, de demostrar que pintarse puede tener un efecto terapéutico, que si no vas a salir y te da por pintarte, eres de la resistencia potinguera (a ver si se va demostrando que una no se pinta para los demás, sino para sí misma), de jugar, de vivir el color y de disfrutar lo que tenemos de otra manera y apreciar este mundillo del maquillaje desde otra perspectiva.

El maquillaje nos ha unido a personas fantásticas con las que podemos compartir más ilusión y destruir la soledad, nos ha hecho reencontrarnos con momentos de paz, aunque sea en pijama o ropa deportiva, nos ha sido una manera de resistencia emocional y física... No es una industria del postureo, insisto que si no quieren ver el trasfondo que nos ha unido, no hay más ciego que el que no quiere ver.

Es por ello que este tag os lo dedico a la comunidad blogger que habéis sido resistencia, que habéis motivado, inspirado, acompañado, animado y compartido lo mejor que tenéis dentro en estos meses donde la soledad física ha sido tangible, para hacer este mundo más agradable en la distancia. Sois luz.


 -Marca revelación. Novedades muy pocas este año con respecto a color, porque no he comprado muchas marcas nuevas, pero he de decir que lo más sorprendente ha sido el juego de brochas que me compré en Douglas, no daba mucho por ellas y me están siendo muy útiles para looks de instagram. Son las brochas que más satisfacciones me han dado en looks normales y fantasía, se manejan muy bien y permiten trabajar todo tipo de sombras, una maravilla. No sé si quedarán, pero de verdad, muy recomendables.

-Marca revelación de tratamiento. En tratamiento tanto los serums de Pucca como algunos productos de Revuele, me han sorprendido, pero creo que por novedad, se lleva la palma Puca.


-Producto de belleza que siempre compro y nunca uso. Creo que este año este premio se lo lleva: UN SETO RODANTE. Porque incluso para looks de instagram he rescatado las pestañas postizas... Esto merece un aplauso.

-Asignatura pendiente: Encontrar una hidratante antiarrugas que no sature los poros. Es un poco el unicornio de las cremas, porque parece ser que si tienes problemas de edad no puedes tener acné o yo qué sé. Y sí, se puede. Ahora mismo sigo usando cremas que me van bien con serums tratantes como única solución al problema.


-Producto que no me llama la atención. Sigo sin intención de probar las uñas de gel. No es mi rollo. De hecho me dan miedo incluso las postizas que se pegan sobre las uñas. Sobretodo si son muy largas. En serio, no pueden ser compatibles con la vida real. Y eso que he visto a chicas que las llevan y se quitan las lentillas y todo, pero supera a mis capacidades priscomotrices, está claro.

-Dos productos low cost básicos. Creo que hay dos básicos que han sido muy útiles este año: el rodillo del Primark para masajes faciales, si algo ayuda es a maximizar el efecto de cualquier mascarilla de tissue, por poco eficaz que sea. En general vale cualquier rodillo y es posible que me compre otro, porque tiene una parte que se suele enganchar al tissue y pincha un poco, pero vamos, vale cualquier tipo de rodillo, que lo sepáis. El hidrogel en spray con olor a lima, ha sido un invitado nada esperado, pero es que muchas veces, lo prefiero a algunos queson muy pegajosos, no se secan nunca y te tienes que lavar las manos según te los echas... por no decir que no es que huelan a garrafón, que eso lo soporto, sino a algo indeterminado y nada agradable. 

-Dos productos no low cost básicos. Sigo buscando una mascarilla con filtro que sea lavable, que dure varias horas y que no me quede o muy grande o muy pequeña, así que las mascarillas FP2 han sido otras invitadas, porque la de mascarillas que me he comprado y me estaban pequeñas o grandes y he terminado regalando, han sido unas cuantas (y algunas con estampados muy molones). Sólo tengo fiables las del Decathlon y se supone que más de 4 horas no es aconsejable llevarlas. No es que sean muy caras, pero si echamos cuentas de las que hemos podido gastar... es una pasta. Que habrá quien piense que esto no es de belleza, pero de verdad, no he visto a nadie que haya cogido el covid y tuviese un mejor aspecto, así que cuenta. Por otro lado, el único producto no low cost que me he comprado -contribución de mi familia por mi cumpleaños- es la maravillosa Nectar de Issey Miyake, que no es básico, porque no la uso todos los días, pero cuando tienes un día muy malo, amortigua. Casualmente, en invierno, Obsession de Calvin Klein me consigue un efecto similar.

-Productos de belleza que todo el mundo recomienda y yo odio. Sigo con mi rechazo a las bases muy cubrientes para pieles con ligeras imperfecciones. Con una base de cobertura media y un buen corrector no hace falta taponar la piel tanto. Lo entiendo para tapar barba si eres drag queen, o si quieres que te dure lo más grande, pero en general, creo que no es necesario y con los nuevos fijadores de maquillaje, puedes conseguir resultados muy dignos sin taponar la piel.


-Productos de belleza que todo el mundo odie y a mi me encanten. Voy a hacer una defensa de los iluminadores con partículas de glitter, aprovechando que son fiestas. Me parecen un plus de fantasía. Por otro lado, como adolescente de los 90, todo lo brilli es bien y sigo sin verle el punto a ponerte sombras con bien de glitter, o incluso glitter prensado en ojos pero el iluminador sin glitter... Entiendo que rechaces el glitter prensado que a veces se vende como iluminador. Para gustos, los colores y para colores, las flores, pero en serio, el odio al glitter lo tenemos gestionado regulinchi, sobre todo porque, -ya lo veréis en Febrero- buscando información para un podcast de Cava Baja, que va a traer cola, Chanel tenía iluminadores que eran auténticas sombras de ojos a principio de la década de los 2010. Reconciliémonos con él en fiestas, que no es lo peor que nos ha pasado ni de lejos este año.

-Mayor descubrimiento. Es un redescubrimiento. El eyeliner en cake de Catrice, que he usado en muchos looks de fantasía porque da muy buena saturación en este tipo de looks (sobre todo si tu cámara de fotos es regulera, os recuerdo que todas las fotos del instagram son SIN FILTRO, los retoques solo son de iluminación e intensidad, pero son tal cual). Las brochas de Douglas ya las he comentado, y de verdad, son muy recomendables, así como la de difuminar de ojos de Better.

-Mayor decepción. Algunos pegamentos de pestañas postizas: he pasado de algunos que no pegaban nada a otro que tarde tres días en retirarlo del todo de las pestañas, con la mala suerte de que me pegó los párpados en varias ocasiones... un tema. Una mascarilla de pelo de Revuele, que no hizo nada. Las últimas brochas que compré en el Primark, que dieron problemas tras el primer lavado casi, al separarse la virola del mango de las brochas. La crema facial de Lidl que la estoy gastando con verdadera desidia, ya os contaré cuando la termine.

-Propósito potinguero para el 2021. Dejar el cacao soluble de toda la vida (en serio, me genera muchísimo acné) y cambiarlo por cacao puro para pasar el mono. Ser más constante en las rutinas de belleza (este año las he dejado bastante de lado) y sobretodo, seguir aunque sea en looks de fantasía, usando y gastando de lo que tengo en el cajón.

Pues muchas gracias por leer un post más y haber seguido aquí todo este tiempo. Y os invito a hacer este tag con vuestros favoritos potingueros, musicales, de libros, de elementos de dibujo, de frikeo, de cocina o de lo que os haya salvado el 2020.

domingo, 13 de diciembre de 2020

Look de uñas: Christmas decorations. Comprados y gastados de Noviembre

 




 Parece que todo el mundo está poniendo los adornos de Navidad. En mi casa nos estamos esperando bastante más. De momento, inspirada por los adornos de árbol de Navidad, me diseñado las uñas de esta semana con el esmalte Nº20 de Basic Cosmetics, que es un rojo cereza metalizado precioso al que le he añadido una capa de top coat matte de Wynie para dar ese aspecto frosted de las bolas de los arbolitos navideños y unas estrellas hechas con el esmalte blanco de Easy Paris y una placa de Essence para hacer las estrellitas. 

Van a ser unas Navidades raras: mucha gente ha perdido a seres queridos este año, otros han tenido niños y no van a poder compartir esa felicidad con todos los que quisieran, otros van a estar lejos, pero si algo he aprendido de los que han sido papás este año es que es un año para hacer nuevas tradiciones que nos acerquen a todos. Hace poco he oído una frase que me ha hecho pensar "Es que Dios se busca excusas", y sí, a veces Dios, Odín, Visnú, la vida, las energías universales (elegir acorde con las creencias o no de cada persona)... se buscan situaciones para sacarnos de nuestra zona de confort y que evolucionemos y aprendamos. Y quizá es la excusa de estas Navidades, que dado que muchos no han aprendido nada de este año, los que nos demos cuenta,  aprendamos qué es lo importante para acercarlo como podamos a nuestras vidas. 

Al menos eso me quiero quedar yo. Lo sé, tengo pendientes los post de los objetivos del año pasado para este y lo voy a reformular, porque podría quedarme con todo lo que se ha salido de madre y me ha descabalado la existencia. Oooooo, podría y me voy a quedar con todas las enseñanzas que he tenido este año. Este año si algo ha tenido es profundas enseñanzas.

Si recordáis en post anteriores, en Octubre me porté fatal en comprados y gastados, lo admito,en este he intentado portarme bastante mejor  y gastar cosillas frente a la entrada de cosméticos desenfrenada, que tiene gracia, porque debería subir looks, pero me está costando encontrar tiempo y luz para hacer fotos medianamente decentes, que no es que sean grandes fotos lo que subo, pero al menos intento que queden lo más curiositas posible y se aprecien bien los colores... cosa que no siempre pasa para mi desgracia.

 - Anticelulítico Revuelle: quiero comentar dos cosas sobre los anticelulíticos por unas preguntas que vi en un comentario a aprobar. Sí, la gente delgada también tiene celulitis, es hereditaria de hecho, y bueno, la tengo, asumámoslo, que parece que no sé porqué narices parece que se ha asumido que mi cuerpo está fetén y no hay cosas que controlar y cuando digo que no, suena a falsa modestia o inseguridad, que no, que no tengo las piernas de Tina Turner (ya me gustaría!!). De hecho, que es la segunda cosa que he observado, la manera en que me siento, de sentarme, no de sentirme, configura el posicionamiento de la celulitis. No sé si al resto de humanidad le pasa, me imagino que será algo global que a lo mejor no todos nos hemos parado a observar, al menos no yo hasta ahora,pero es un hecho. Así mismo, las posturas de yoga que hago, condicionan también su manera de eliminación. Por lo que un producto de este tipo puede ayudar, pero lo que más elimina celulitis, sin duda es el movimiento y el ejercicio. Ya he dicho que en mi caso, este producto va de fábula y es muy eficaz, y lo voy a seguir usando porque es hasta el momento el que mejor resultado me ha dado y lo voy a seguir recomendando porque merece que la marca no deje de fabricarlo.


- Crema corporal de Cien de aguacate Nature's Best. Esta crema no fue una compra, sino una donación, porque mi madre pensó que me podía interesar. Sí y no. Sí porque la formula está muy bien, es muy densa y untuosa, el olor no es gran cosa, la verdad (es un aspecto que agracería que la gente de Lidl cuidase un pelín más) y realmente, a pieles MUY secas le va a ser fantástica, pero de un tiempo a esta parte, la piel me ha debido cambiar, porque la noto pesada y no veo que me venga mejor que la copia de la Nivea Soft del Lidl, con lo que, aunque es estupenda y la recomiendo, no creo que repita con ella, porque no veo sentido a usar una crema tan densa cuando mi piel ya no demanda este tipo de texturas. Si tienes la piel muy seca, es tu crema sin duda.


-Esponjas faciales  Brush Works. La rosita me gustó mucho pero la morada ha salido de peor calidad y se ha roto antes. Aún así, son esponjas que me han gustado bastante y que tienes formas múy útiles para cubrir bien todos los ángulos de la cara. No son muy caras y la verdad, es que merecen la pena, así que si las veis, no lo dudéis, es una compra recomendable.

-Velvet Matte de Pink Duck en el tono 08. Llevo dos gastados de este producto y en este mismo tono, vamos que me gusta y me veo bien. Es un tono rosado, entre el mauve y el rosa palo oscuro muy favorecedor en pieles pálidas y que queda en la franja de los neutros, dentro de que es un tono un poco oscuro. Es mate, no es muy seco, es cómodo de hecho y sí transfiere. No voy a repetir de nuevo, porque en otro kit que he comprado (y que después detallo) hay un color similar.


-Rotulador Magic Studio Double Eyeliner. Este rotulador tiene dos puntas, una que es rollo sello para poner el rabillo que, personalmente, no le pillo la gracia, y una punta normal de fieltro que funciona con bastante destreza. Si bien es cierto que es muy sensible y a la mínima que no tengas la tinta dirigida a la punta, se pone farruco y pinta mal, en general funciona bastante bien. Por otro lado, dura bastante, y  a menos que te sude muchísimo el párpado, no te marca pliegue. Es bastante normalito, el único punto que no me convence es que negro con cierto brillo, no mate y a mi me gusta que los eyeliners queden mates, pero esto es una cosa mía, así que en general, es un eyeliner decente por un precio interesante.

-Base correctora para uñas antiamarilleamiento textura gel de Bourjois so perfect! La cuarentena me hizo comprarlo en el Prima Prix, porque me quedé en pleno confinamiento sin base de uñas y ya que vas, pues compras de todo. La cosa es que encima, estaba de oferta. Es una laca que seca pronto y da buena base a lo que pongas encima, aunque como todas las que he usado, no he notado que haga menos amarillas las uñas, la verdad. En general, protege y seca rápido que es lo que le pido a una base de uñas y eso lo cumple. 

-Banana Dreams de W7. Si bien es cierto que intento comprarlo cuando viene en el kit con brocha, porque las brochas de W7 de polvos son muy decentes, en este caso, lo compré en el Prima Prix viendo que la caja se me acababa en cero coma. Debe ser como al tercera que me compro de estos polvos que uso en la ojera y muy disueltos en la cara, porque basicamente son para ojeras MUY oscuras, que es un poco mi situación. No me hacen demasiado pliegue porque ya he llegado a ese punto vital en el que todo me hace pliegue y trato de usar bases ligeras con el fin de que marquen los pliegues lo menos posible (mañana ese pliegue será una arruga y vale que tengo que aceptarlo, pero también puedo retrasarlo 5 minutos más, no?). En generalc, como no suelo llevar base, a menos que sea para fotos del insta o algún día en especial, con los polvos minerales de Kiko y esto, me va fenomenal. 

Algún día haré un post sobre cómo estoy muy orgullosa de seguir a personas en el insta que suben fotos e instastories de sus maquillajes SIN FILTRO para ver los colores reales. Entiendo que para stories quieras meter fantasía, pero, y esto va sobretodo por las estadounidenses, no veo sentido en ponerte un kilo de base y luego un filtro. He visto máscaras mortuorias egipcias más livianas... telita!!

- Serum de vitamina C Pure and care de Puca. Pues me ha gustado y me ha gustado mucho. En general no he notado que sensibilice la piel demasiado. Además como siempre tiene una selección de ingredientes rica en extractos de plantas (aminoácidos de maíz, falopia japónica, centella asiática, extractos de seda, verdolaga, scutellaria, planta de té, camomila y romero) y la verdad, es de los que más me ha gustado de la gama, aunque ahora estoy usando otro que también me ha gustado bastante y del que os hablaré en comprados. 


-Mascarilla de espuma W7. Mal por mi. Muy mal por mi. Estas últimas semanas he tenido un montón que leer, porque si habéis seguido Twitter hemos hecho un podcast sobre moda muy chulo y he leído muchos artículos de historia y algún libro que saldrá en libros leídos y me he quitado mi espacio de mascarillas y algun día de yoga (fatal por mí). De las pocas que he usado para limpiar bien los poros. A ver si retomo, porque esto no está nada bien.


-Champú de Cien Color y Brillo. Estos champús de Lidl tienen dos cosas que me gustan mucho: ausencia de siliconas y parabenos y mucha keratina, que para las de pelo fino, nos viene fetén. Está bien, aunque no he notado nada especial, ni más brillo, ni limpieza ni nada. Así que de momento no voy a repetir porque el que estoy usando ahora, me hace MUY feliz. Y os lo explico abajo.


Comprados:

 

-  Crema anticelulítica Revuele. Hace tiempo que sigo en Instagram a un entrenador que responde en sus stories preguntas y comentarios sobre entrenamiento y sube recetas (si a alguien le interesa es @davikinglive). No es que sea una fanática del fitness ahora, pero creo que siempre aprendes algo de él y es entretenido. El caso es que el otro día hablaba de una ex cantante que se ha vuelto algo así como asesora nutricional y de ejercicios y dijo que una mezcla de Nivea con café quitaba la celulitis en dos patadas y, claro, se lo llevaban los demonios, porque estaba harto de gente que vende pérdidas de peso milagrosas con productos tópicos o pérdidas de peso radicales en muy poco tiempo. Y advertía de estos riesgos, a parte de insistir que no hay crema celulítica que te haga efecto liposucción. Cuando yo digo que esta crema funciona, es porque mejora el aspecto de la piel, eso sí puede hacerlo una crema, pero está claro que hacer guerreros, postura de la silla (que son sentadillas prolongadas), el puente apoyado y el lagarto entre otras,  como si no hubiese un mañana  hace mucho más que una crema. 

Mi intención no es engañar a nadie y por eso siempre insisto en el hecho de que hago ejercicio, y bebo líquido que ayuda mucho a las piernas, porque una crema puede dar buen aspecto hasta cierto punto, sin embargo,  la celulitis no se ve muy afectada por una crema. Si haces ejercicio, notarás que la cosa cambia y si una crema ayuda a sublimar ese resultado, bienvenida sea, pero tengo claro que la crema no sustituye al ejercicio y creo que es responsable recordarlo. Es más, si alguien os vende algo así, desconfiad.


-Brochas de Be. Me he comprado un kit de 4 brochas de Be y me están gustando mucho por las últimas que me compré en el Primark me cabrean bastante. Son pequeñas, como tamaño viaje, pero es que funcionan muy bien (siento que la foto sea de justo, después de usarlas). Tiene una negra de polvos, que funciona muy bien con polvos sueltos, incluso debajo de la ojera y otra viselada negra que me encanta como reparte el bronceador en polvo, difumina e integra muy bien. Una blanca de colorete, que también es fantástica y una plana de base que... sinceramente no he usado porque prefiero esponja. El precio creo recordar que no supera los 6 euros y las dos primeras me han gustado muchísimo. Si bien es cierto, que huelen un poco a plasticurri, con un lavado se va, no pierden pelo, ni tinte, ni pinchan, son suaves y vienen bien recortadas yyyyyyy... llevan sello de cruelty fry con uso de madera de tala controlada para cuidado de los bosques y sostenibilidad natural. Es probable que vuelva a por otro kit, porque me han gustado mucho.

-Serum Revuele Collagen. Revuelve ha sacado esta nueva gama de Serums de composición bastante simple para hacerte una rutina completa muy simple con sus productos. De hecho, dentro te recomienda distintas opciones para todo tipo de pieles. He probado este de colágeno, y la verdad es que me está gustando mucho sobre todo en los surcos nasogenianos. Viene en un sistema de típico bote de cristal con gotero tipo pipeta, es un gel transparente con un olor agradable y floral que casi ni se nota, se absorbe rápidamente y tiene poca complicación. La verdad es que no dudo en que probaré más de la gama, porque este, en concreto sí me está gustando bastante.


-Labiales w7 Better to Pout! Es una cajita que contiene 4 labiales líquidos de gran pigmentación, pero también bastante secos (y para que yo lo diga...) y vienen en 4 colores- Olores, todos mate: Hot Coco, que huele a chocolate- vainilla de toda la vida y es un marrón café medio, un poco nude, ligeramente perlado. Después viene el ginger bread, que es un rosa oscuro labio, con un toque de rosa palo con olor a jengibre- limón muy bonito. El siguiente es el Sugar cookie, un marrón más oscuro, ligeramente metalizado bastante ochentero, me gusta mucho este tono y el olor huele como a colonia de algodón de azúcar, porque realmente es el olor menos conseguido y menos mal, porque es muy dulce, pero los olores no duran mucho. Y el último es el Cinnamon Spice, que es un rojo muy luminoso, con un ligero subtono naranja, huele como a galleta de canela, pero no es un olor muy conseguido. En todos los casos, como digo son labiales que duran bastante, no así el olor (casi que mejor) transfieren y son bastante secos, pero son cómodos en general y todos son mates, pero con un brillo se comportan fenomenal. Si queréis ver los colores, los subí al instagram, así que tienen una foto porque realmente son muy bonitos.


-Champú renovador con caviar Beology Schwarzkopf. Últimamente he tenido varios problemas con el tinte que usaba - Kolestint de Wella- que no solamente dura cada vez menos, sino que, de un tiempo a esta parte, hace que me pique la cabeza. Mucho. En verano además es insoportable. Como veo que esto tiene pinta de sensibilidad muy bestia, he decidido cambiar de marca. De momento he probado el tinte sin amoniaco y con extractos del Deliplus (un día si queréis hablo de estos temas, la verdad es que creo que lo de los tintes es tremendamente personal, porque al final en cada pelo hay un resultado), porque he visto los ingredientes y no están nada mal, pero tras aplicarlo, a diferencia de otros, pide que te laves la cabeza con un champú y claro, meter un champú cualquiera puede irritar más el cuero cabelludo. Este champú no solamente carece de sulfatos y siliconas, que hacen que el pelo no sufra tanto y el color dure bastante más, sino que además hace que me pique menos la cabeza (no he conseguido que sea cero, pero al menos sí ha disminuido mucho el pelo) y lo noto bastante nutrido (junto con otros productos que estoy usando). Este lo compré también en Prima Prix, porque me parecía muy atractivo y aunque los champús regulares de la marca no me convencen, este tenía muy buena pinta y era sin siliconas, además está a muy buen precio (si mal no recuerdo, menos de 4 euros) y tienen muchos productos de alta gama de Schwarzkopf a un precio bastante majo. Creo que ha sido muy buena compra y no descarto buscar la crema suavizante, si los ingredientes son igual de atractivos.

Qué tal os ha ido este mes de gastados y comprados? Alguno que os apetezca de esta lista?

domingo, 6 de diciembre de 2020

Look de uñas: Chanel Red. Música escuchada en noviembre




 Esta semana no he subido nada de post y mira que dije que a ver si me daba tiempo, pero es que acabamos de grabar un podcast para Cava Baja, que ya hizo el anuncio en su twitter, del que saldrá en febrero y para poneros los dientes largos, hablamos de Chanel. Como el tema iba de Chanel y no he parado de buscar contenido de esta señora que tiene más biografías que vidas tiene SuperMario, y claro, es difícil saber cual es la versión real, por lo que he intentado hacer un degradado con dos conceptos que son muy Chanel: el color negro, que es muy su rollo y el rojo pirate que era su tono emblemático de rojos de labios, que es un rojo con deje de sandría muy chulo, no llega a Dragon de Nars, porque es un rojo más oscuro, pero es un tono muy recomendable para cualquier piel y en cualquier momento, dado que aporta muchísima luz. Para ello he usado el 012 de los Smart de Kiko, que aunque tira más a guinda, tiene un ligero tono a Pirate (ya me gustaría a mi poder contar con ese color, preferiblemente en labial) y el negro de Michela Valenti.

Mira que soy más del Dragon de Chanel, un rojo oscuro que podía relacionarse con los tejados rojizos japoneses y que fue un color que sacaron en el 2011 y que, para mi agonía personal, no volvieron a sacar, pero como en unos añitos hay el centenario de los cosméticos, sueño (y sino, dejo aquí la idea) de que rescataran una colección con sus rojos más emblemáticos: El pirate, el cinema, el dragon, el gitane, el fire, el coromandel... colores todos preciosos y bien rojos. Además, para cuando lo quieran sacar, como dice Cava Baja, seguro que nos hemos quitado la mascarilla y da gusto volver a un rojazo (aunque sinceramente no me lo he quitado ni para estar en casa, nadie lo ve, pero me veo yo).

 Si me hacen caso y sacan esta idea, que sepáis que es muy probable que yo me haga con un dragon de lipstick y la laca a juego, porque es un rojo que no me puede gustar más. Dicho queda.

 De todos modos, la siguiente temporada de Paseando por la Cava Baja, tiene mucha miga, porque los temas sooooon... canelita fina, stay tunned, no digo más!

De momento, os hago un repaso de canciones que he escuchado mucho en Noviembre, preparaos las zapatillas de bailar, las vais a necesitar:


- C. Tangana- Yelo. Vale que todo el mundo está con la de Tú me dejaste de querer, y también la he escuchado mucho junto con Picaflor de Lao Ra, pero para hacer coreos Yelo me gusta mucho y me gusta mucho el verso en el que celebra a la gente que se queda a tu lado cuando las cosas van mal y la idea de venirse arriba cuando las cosas van mal. Tiene una base muy clásica de rap de los 80, que es retro, pero dentro de un estilo que no se ha rescatado tanto como otros, como el hard casio. Me hace mucha gracia el morro y la actitud de chulería que tiene, que ahora que se llama El madrileño, me resulta divertido por aquello de que los de Madrid somos bastante chulos y esta es la chulería que mola, la de mucha actitud, pero con respeto.

 

- Sam Smith- Dance. Cómo ha vuelto Sam Smith, tiene un disco muy su rollo de canciones de dolor a lo Adele, pero los bailable son letracas con musicote y este es un tema de mucho baile y dolor, es un poco su Dancing on my own, porque son temas análogo, cada uno a su manera y su rollo. Esperando estamos a que salga el vídeo, porque merece vídeo. Pero el tema es muy bailable. 


- Exile- Rolling in the deep synthpop remix. Cómo se le ocurrió a Exile que este tema tenía alma de synthpop ochentero es algo que quizá nunca sepamos, probablemente, pero sin duda, es una versión que me ha gustado mucho y suena muy propio: es una remezcla divertida y que tiene elementos verdaderamente retros y divertidos que hacen el tema muy creíble.


-AJR- Bang. Con este tema hay controversia porque hay dos versiones, una que dice que cuando se refiere a Bang, es como una explosión respecto a que un día eres un niño y otro día eres adulto y todo son responsabilidades y tratas de ser responsable, pero terminas quemado por el nivel de exigencia y otros que precisamente, ese nivel de exigencia lleva a la depresión y al suicidio. Yo estoy en el primer grupo, porque creo que hay gente que se toma todo MUY literal y si ya no sabemos ver una figura literaria, en una canción con un ritmo ligeramente circense, tenemos un problema. AJR han aclarado que, efectivamente, se trata del paso de la adolescencia a la adultez, pero como siempre, hay quien no pilla las cosas y se la toma por la tremenda. Mucho salseo, pero el tema está bien.

- Isabelle Brown- In your head. Un tema con mucho ritmo soul y claras influencias de Wilson Pickett y otros clásicos, trae un ritmo con un tono muy clásico pero muy actual, capaz de no pasar de moda, tanto en ritmo como en melodía. Es muy agradable y divertido y sobre todo muy pegadizo y con mucha energía, os lo voy a pegar, os aviso. 

Conocíais estos temas? Os ha gustado alguno? Dejadme vuestros favoritos en comentarios.

domingo, 29 de noviembre de 2020

Look de uñas: Happy grey. Algunos favoritos de este mes



 

Me apetecían brillis. Sé que no estamos ni en diciembre y ya han puesto adornos y luces para que la gente los pueda disfrutar de manera escalonada (o esa creo que va a ser la idea), pero me apetecían brillis porque esta semana pasada he cerrado una especie de ciclo y creo que es importante celebrar eso también. Así que el 095 de los Smart Fast Dry de Kiko y el crashed The party de Essence que cayó en el Black Friday del año pasado, puesto con esponjita, hacen el resto. Creo que esta manicura define perfectamente mi estado de ánimo: no todo está bien, pero no implica que no pueda ponerle algo de brilli al asunto.

Este año lo único que me he comprado por Black Friday es un par de calcetines de yoga, que ya era un sí o sí de necesitarlos y un juego de cartas de yoga, que es un poco como el twister del yoga y lo hacen más divertido. Lo puse en instagram pero lo vuelvo a decir, no empecéis en yoga sin un instructor y si vais a hacer este juego, recordad calentar MUY bien, porque no sabes qué movimiento va a ser el primero. 

Como siempre os animo a contribuir con pequeños artistas y comercio local, pero claro, todos conocemos a alguien afectado a quién queremos ayudar en su negocio, así que es humano querer ayudar a los tuyos, por lo que, bueno, intentad ayudar a los vuestros, siempre desde la responsabilidad y sabiendo en qué ponéis el dinero.

Este fin de semana me ha sido harto complicado hacer un look en instagram pero tengo una idea pensada, a ver si la puedo materializar para subirla esta semana: dado que me he autoregalado (pero no es de Black Friday, es de jueves de mierder... que también los hay) un kit de labiales de W7 líquidos bastante fijos. Y los estoy testando, así que voy a hacer un maquillaje de estos de ojos que te vale para todos los labiales y luego espero contar impresiones sobre textura, olor, transferencia, duración, confortabilidad, pigmentación, ingredientes... vamos, todo el tinglado. Para ver si puedo retomar un poco el ritmo del blog, que estoy un poco fuera de mi estos meses, pero espero retomar un poco de orden esta semana, si Odín quiere.

Al mismo tiempo, me está costando mucho terminar libros y poner el yoga al día, buscar un momento para ir a la peluquería (mi pelo no es que no tenga forma, es que no tiene ya ni coherencia) pero espero poder hacerlo desde mañana. Estas semanas he puesto orden en el pc, borrando muchas cosas que ya no necesitaba, y la verdad, vaciar espacio ha sido catártico en cierta manera. El orden me hace bien y estoy intentando llevarlo poco a poco a mi vida, porque estaba dejando muchas tareas de lado y el estar un poco en modo Marie Kondo, me ayuda. A ver, no me pongo a agradecer a los megas usados que voy a vaciar su ayuda, pero el orden ayuda a generar cierta calma. Esta semana he cerrado puertas que me generaban mucha ansiedad y la calma que me ha dado el cuerpo ha sido muy necesaria y de agradecer. Así que metidos en harina, vamos a seguir en la racha.

Voy a hacer un repasito por un par de favoritos que me han sido genialmente útiles este mes y no son todo cosas, por si os inspiran:


-Estas minibolsitas de tela no sé si están disponibles en tiendas, pero fueron un regalo de mi amiga Tamara este verano. La verdad es que las he usado para, siguiendo con el tema, poner orden en el bolso: tengo una con guantes de plástico y otra donde tengo una batería externa y cables conectores y donde pongo los auriculares. De esta manera no los tengo tirados por bolsillos, sino que sé en qué bolsillo están y no se mueven. Ya usaba una con los guantes desde antes del verano, pero he puesto orden en el bolso hace poco y me ha venido muy bien tenerlas. Tienen telas de algodón, lo que las hace lavables fácilmente y tienen unas telas retro que personalmente, me encantan, porque son un tanto románticas (a ver, esto es una visión particular mía, a lo mejor a otra persona le parecen horrendas, pero a mi me gustan mucho, porque las veo muy Ana de las Tejas Verdes y eso me recuerda mucho a Tamara, porque sé que es una historia que siempre le ha gustado mucho). Seguramente si tienes un poco de pericia con la máquina de coser, las puedas hacer tu misma, como no es mi caso, no puedo dar consejos al respecto... quizá debería aprender, quién sabe...

 


- El gel corporal de enebro de Body Shop. Os conté en comprados del mes pasado que me compré una minibotellita de este gel porque soy muy fan del olor a enebro, que por alguna extraña razón en este santo país es tan poco valorado. Como gel, es un gel normalito, sin ninguna diferencia, a parte del olor, que es suave y agradable y ligeramente cítrico, pero eso me pone de buen humor por las mañanas, porque no es lo suficientemente cítrico como para que amargue en mi piel (ya he comentado alguna vez mi problema con algunos olores cítricos y como se deforman con mis hormonas), pero es lo bastante como para ser fresco sin resultar químico -otra cosa que odio en los cítricos, que si no están bien conjuntados en el perfume, terminan oliendo a limpiador de cocina-.  El olor a enebro resulta natural y suave, con ese punto a madera que tanto me gusta pero de salida fresca. No deja un olor perdurable desgraciadamente y estoy francamente decepcionada porque no haya una colonia a juego (mal desarrollo de la gama, gente de Body Shop). Obviamente no tiene la mejor composición del mundo, pero al menos está siendo un capricho muy bien disfrutado. Volveré a buscar el dúo de colonias de Nerolí y enebro de Herbíssimo en Primor? Pues aunque no soy gran defensora de Primor, por su mala configuración del espacio para personas discapacitadas, con carritos, problemas de movilidad, grandes o en situaciones de alarma o pandemia, es muy posible porque no sé de otro sitio físico donde vendan la de enebro, que es mi favorita.


- Bailar. Estas semanas no siempre he conseguido tiempo para hacer yoga, pero he conseguido sacar algo de tiempo para hacer un poco de ejercicio en forma de zumba, que también ayuda. Hacía mucho tiempo que no sacaba tiempo para marcar unos pasitos de baile y siempre da bien rollo y ayuda a trabajar a coordinación y el ritmo, y llegado el momento improvisar y expresar. Cuando tu mente no puede desconectar con el yoga y la disciplina, porque tienes un run run en la cabeza que no te deja centrarte en la respiración ni vaciarte de tus problemas, mejor ponerse a bailar y soltarlo todo. El baile en cierto modo da mucha conciencia del propio cuerpo, no porque te salga un paso o no, tengas más o menos flexibilidad, o seas elegante como Fred Astair o un palo como Fernando Romay, sino por lo que puede comunicar. No creo que haya gente que baile mal, sino que tiene miedo de comunicar lo que tiene que decir con el cuerpo: por incoherente que parezca, si una persona tiene buen sentido del ritmo, por raro que parezca que baile, siempre estará bailando bien y el sentido de ritmo, como la confianza, se trabaja de dentro a fuera. Es posible que en favoritos musicales este mes haya algo de C. Tangana, increíble para una metalera, pero hasta que Iron Maiden haga ritmos variados bailables en zumba, de momento, trabajaremos con este señor, al que no conocía, pero que me recomendaron y del que me han gustado algunos temas. También es cierto que una noche, durante este mes,  no pude dormir y terminé con el salseo que hay de su relación con la Rosalía (no suelo salsear mucho, pero el hecho de que reflejase esto en su obra, más que un rollo de marketing me pareció algo que Galdós ya había hecho con las mujeres de su vida... y eso que salió con Emilia Pardo Bazán y terminaron como diría Rosalía, malamente, tra tra! Y por eso me quedé al salseo, porque hizo de su salseo un producto artístico).

De momento no hay más favoritos, como veis es un mes más de ordenar la cabeza que de cosas tangibles. Espero que vuestros favoritos sean también cosas poco tangibles, pero que os hagan un poco más felices.

domingo, 22 de noviembre de 2020

Look de uñas: Cute leaves. Un repasito a series vistas.

 




 Me he marcado algo otoñal y discretito, porque no siempre apetecen cosas con mucho color, a veces, apetecen cosas más nude. Aquí hay un duo de Essence, por un lado el Sweet as candy, ese rosa porcelana que siempre os digo que es un clon fabuloso del Bubble Bath de OPI y el Honey, Honey, como la canción de Abba, y una placa sin nombre han hecho el resto.

Hablando de Abba, el último capítulo del podcast de Paseando por la Cava Baja son 4 horas hablando de Abba, Cava Baja encantada y yo diciendo burradas, nada nuevo, pero muy entretenido para hablar de 4 suecos muy simpáticos que cantaron canciones con más enjundia de lo que la gente cree. Os dejo el enlace directo aquí

Casualmente el programa se grabó hace casi un año, es curioso, porque recordaba cosas como que hubiesen pasado de manera diferente. Pero MUY diferente (no es por ser "humilde", es que  mi recuerdo era que hubiese metido la pata constantemente con todo). Seguramente, dentro de unos años, recordaremos estos días de otra manera y no tendrán que ver con como los vivimos. Eso debería motivarnos a hacer recuerdos que no nos quepan duda de que fueron buenos.

 Todo el mundo está muy centrado en salvar las Navidades y creo que lo único que podría salvar las Navidades es hacer de ellas de verdad una etapa de compasión, empatía y amor: este año deberíamos reflexionar más sobre qué cosas debemos agradecer, quizá celebrar a quién tenemos cerca y compartir con la gente que peor está, tanto material, como inmaterial. Todos estamos sensibles y hemos vivido mucho dolor a distintos niveles este año. Sería bonito crear espacios donde, se hable de ello o no, se puedan crear momentos de felicidad, o al menos, alegres, para descansar y reconfortar un poco a todos. 

Dejo ahí la idea para quién la quiera.

Por cierto, no será la última colaboración con Paseando por la Cava Baja, próximamente, más... ya os contaré.

Y ahora, un repasito de series, que hace mucho que no os comento.


- The chilling adventures of Sabrina: Tras una primera temporada a la que a todos nos sorprendió, una segunda temporada que, a los que nos dio por seguirla a pesar de ser tan diferente de la Sabrina de los 90’s, nos encantó, llega una tercera temporada… decepcionante. Sin querer hacer spoilers la realidad es que:

-Han querido meter muchas tramas y no han desarrollado ninguna medio bien.

-Han metido números musicales que, lejos de convertir la serie en un musical de Buffy, lo han vuelto un refrito de temas de los 80’s-90’s bastante facilones con las peores tramas de Supernatural (y eso que esa serie  tiene tramas muy buenas).

-Han querido meter mundo American Gods y les ha quedado MUY mal adaptado, y muy poco desarrollado.

-Los escenarios y los estilismos bien (excepto si eres Vlad Tepes, que te ponen una ropa dos tallas más grandes, porque es lo que tiene cruzar océanos de tiempo en un ataúd, que el músculo, de tanto descanso, se resiente, y luego te queda grande tu propia ropa, se entiende), pero pocos actores se salvan de esta temporada sin que te den un poco la risa floja por las bajas interpretaciones.


-Gran parte de la risa viene dada por los guiones, que construyen personajes un poco por los pelos (Circe y Medusa no son consideradas propiamente diosas, más bien diosas menores en el mejor de los días…). La trama de Lillith era maravillosa, la actriz es maravillosa, los estilismos son maravillosos y su historia se ha reducido a cenizas… intentaron retomarlo con una mención a una deidad que si se mete en el tinglado, es la repera limonera… pero no, no ha sido suficiente.

-Las tramas LGTBIQ+… Una se la cargan y la otra es un Deus ex Machinote de los fuertes.

-Girl power se vuelve Witch power bien entendido: una cosa es la sororidad entre mujeres y otra que la sororidad te obligue a que todas las mujeres te caigan bien. Perdona, no. Aunque lo podían haber desarrollado.

-El momento time warp es muy triste, no de sacar klinnex, sino más bien de no llegar al aprobado.

Un pinchazo tremendo esta temporada.

 


-The witcher. Sí, a estas alturas de la vida me he puesto  a ver la primera de Gerald de Trivia. Sinceramente, la serie resulta bastante más emocionante que los libros, que como dije en el caso del primer tomo, no están mal, pero son partidas de rol narradas.

Es bonito ver que han mantenido la estructura de flash back y flash forward constantes del libro, que si el espectador no conoce, puede ser un poco caótica, pero cuando conoces este planteamiento, porque te has leído un libro, hace incluso divertido esos momentos de viajes en el tiempo. Aunque Henry Cavill hace unas escenas de luchas increíbles y las coreografías están planeadas al milímetro, sinceramente, es un Gerald mucho más hormonado y musculoso del que esperábamos y cercano al videojuego. Para mí siempre será el de las ilustraciones, más cercano a la constitución de Legolass que a la de Superman, las cosas como son. Los secundarios creo que son muy interesantes, la verdad es que han hecho una labor de Casting impresionante y tanto Ciri como Tissalia son personajes que me encantan. Todo el mundo se fija en Jaskier, por aquello de ser el alivio cómico, pero la fuerza de estos dos personajes creo que es para darle más bombo del que está teniendo.

También es que me rechina esto de poner a Henry Cavill en personajes callados y muy hoscos y silenciosos, no son su fuerte. De hecho si veis Los Tudor, se le da bien ser mucho más expresivo y no tan retraído… no termino de verle.


Por otro lado, los trajes son muy originales, nadie lo puede negar, porque aunque describe una tierra media, tiene la libertad de interpretarla como quiera, porque es un mundo fantástico (lleno de seres extraños, el amo del calabozo…). Lo que pasa es que con el pelo blanco me pasa un poco como con el pelo de Daenerys, que no me lo trago. Y luego la vestimenta de Ross Geller con sus pantalones de cuero tampoco la veo, primero porque esos pantalones no parecen que faciliten el movimiento de combate. Gerald parece un tipo de una gran practicidad y aunque el cuero abriga, no transpira, da un calor que no veas y lo del lavado… Me pasa también con los maquillajes de Yennefer, le ponen unas sombras en tono petróleo preciosas pero no tiene el parpado de abajo maquillado y eso me pone nerviosa (me da la sensación de ojo inacabado, entiendo que esto es sumamente subjetivo, pero qué le vamos a hacer). Sin embargo, lo que me crispa el maquillaje de Yennefer, me enamoran los maquillajes de criaturas fantásticas. Si bien a veces notas que las ideas son básicas y simples, como si fuese todo bajo el presupuesto tipo “te dan lo mínimo, si quieres más, asegúrate con tu trabajo que llegamos a la segunda temporada” están muy bien ejecutadas y las personas que interpretan a esas criaturas son auténticos artistas, son momentos de personajes haciendo “muy mucho” con muy poco.

Estamos pendientes de la temporada 2 y esta impresión tan positiva me da miedo, miedo a que esta frescura y tan buena ejecución nos lleve a un nivel de confianza tal que nos genere cutrerío.


-Derry Girls. Esta fue una recomendación de Thiago (podéis seguirle en su Twitter), que estaba convencido de que me haría gracia. Son las peripecias de unas adolescentes que van a un colegio católico en los  90 y en plena Irlanda, con todo lo que eso conlleva a nivel políticos y social, porque están con el conflicto entre católicos y protestantes. 

Obviamente, se junta las peripecias de cualquier adolescente, con el hecho de vivir en una familia media, querer ganar dinero para hacer cosas, tener la cabeza puesta a puñetazos, ser cafre e inexperto, no parecer idiota delante del chico que te gusta... o no saber qué te gusta! Que haya alguna monja antipática en tu instituto (a quién no le ha pasado?!), sacar conclusiones precipitadas... La primera temporada son 6 capítulos de unos 20 minutos, la banda sonora es un fiel reflejo de lo que escuchábamos en aquella época y es un flash back muy interesante, sin duda voy a ver la segunda temporada, porque sin ser desternillante, hay muchas cosas con las que es posible sentirse identificada y te hace sonreír. 


-The crown (4ª temporada). Sí, hace nada que ha salido, con más razón no voy a meterme mucho en harina, porque me parece un fastidio que tan pronto suelten spoilers. En esta temporada (spoiler no spoiler) salen dos personajes icónicos ya  anunciados desde la anterior: uno es obviamente la Princesa Diana y otro es Margaret Thatcher. No se pueden contar los 80 en esta familia sin hablar de ellos. Si bien es cierto que se ha filtrado que la Casa Real Británica está en profundo desacuerdo con la visión de esta temporada porque, obviamente, algunos personajes no salen bien parados.

La cosa es que el duelo interpretativo de mujeres que hay esta temporada es realmente increíble: por un lado está Helena Borham Carter si que en la temporada anterior estábamos pensando en hacer camisetas con su cara, el tatuarnos su nombre va a ser el pensamiento de esta temporada. La princesa Margaret tiene un capítulo dedicado a su salud que era absolutamente necesario para ver la progresión de la corona y de la sociedad: quién avanza con respecto de la otra. Por otro lado Gillian Anderson ha entendido perfectamente a Margaret Thatcher, su complejidad emocional y mental, su autoexigencia y su rechazo a todo lo que considerase debilidad. No es una mera imitación, es una mimetización brutal con lo que fue esa mujer.



Emma Corrin es la actriz que interpreta a la princesa Diana, en el que ha hecho un importante trabajo de aprendizaje de su lenguaje no verbal y físico tan característico, si bien es cierto que el hermano de Diana ha comentado que no le gusta el hecho de que se olvide que estamos hablando de una ficción, ha dejado entrever que la serie ha "dulcificado" lo que Diana vivió. Como ya he dicho, la Casa Real inglesa tampoco está contenta. Y si sabéis un poco de la historia, veréis que efectivamente así a sido, se ha rebozado en miel y se ha tratado de hacer aparentar que los personajes no intentaron hacerse daño, sino amortizar el daño de la injusticia que vivían... pero todos sabemos que la realidad no fue tan amable. Sin embargo, los hijos de Diana han decidido no ver la serie y se está hablando de un posible Spin off de la princesa Ana, hermana del príncipe Carlos y con la misma actriz, Erin Doherty, que es fabulosa.

A nivel interpretativo, y técnicos (peinados, ropa, localizaciones, fotografía, banda sonora, iluminación), otra temporada intachable. Por otro lado, hubiese sido un placer que se hubiesen puesto menos políticamente correctos y le hubiesen dado la importancia que tuvo a la guerra de las Malvinas. 

Seguro que habéis visto alguna de estas series, o al menos, os apetece. ¿Alguna recomendable que sepáis?