jueves, 28 de mayo de 2015

Challenge de libros 2015. Capítulo 3.

Bueno, más o menos sabéis qué voy a tachar... 


Un libro que haya empezado pero nunca terminado. El Quijote. 



Las dos partes. Con un par! 986 páginas de ebook que se me han hecho insufriblemente tristes. Que sí, que Cervantes debe estar con un desasosiego brutal, primero porque ni descansar en paz le dejan a uno en la tumba y segundo porque su finalidad era hacer risa, no amargarle la vida a una trabajadora social que piensa que una persona con demencia no es de reirse. Pero aún así hay cosas que me han gustado, el momento en el que Sancho renuncia su virreinato me parece que deberían leerselo todos los políticos, sobre qué es política, qué no lo es y qué supone estar en un cargo político es estar al servicio del ciudadano, no poner al ciudadano a tu servicio. Creo que es una parte que deberían obligarse a leer a todos los políticos. La parte de que Dulcinea sea más imaginada que real no deja de ser una reflexión sobre cómo idealizamos a veces a las personas que nos impresionan y rellenamos con idealismos y virtudes que quiza no sean tales y creo que sigue siendo bastante actual. Que Sancho siempre intente salir adelante y aprender, que intente sacar a su familia adelante siempre aunque eso le cueste más de un disgusto, es hermoso también, al igual que pase lo que pase, don Quijote no pierda su moralidad ni su firmeza y que siempre quiera enseñar al que no sabe. El final es un colofón de tristeza (creo que todos sabemos como termina) cuando renuncia a toda la caballería y prohibe a su sobrina casarse con alguien que sepa algo de esta. Como la gente se aprovecha de la gente de buena fe, más que divertido, me parece vergonzoso, como se ríen de un "viejo loco" y le hacen pasar por muchas, incluso ganarse palos, lejos de divertirme me produce una profunda vergüenza ajena, porque ahora hay mucha gente que golpea a otros para subirlo al youtube, que en eso hay quienes siguen un poco igual. Sé que es una obra universal, que es un tesoro cultural y que su magnitud es brutal, pero hace mucho que un libro no me entristece tanto.


Un libro escrito por una mujer. Lena Valenti escribió la primera parte de esta saga que me pareció absurda a más no poder. Aún no sé ni cómo pude hacer caso a ciertas personas (que si leen esto les mando un saludo... sabéis quien sois) y lo peor es que en mi estupidez, alguien me recomendó la tercera y cuarta diciendo que eran mucho mejores... soy idiota. Así que en un parón emocional del Quijote, entre el primer y segundo libro de este, me leí el tercero y cuarto de esta saga, esperando que hubiese una mejora sustancial de la trama. Y así fue. En la primera te hablan de una trama, que no se desarrolla lo que debería, de trata de mujeres para usarlas como esclavas sexuales y que es el hilo conductor de este dueto de libros. Si tenemos en cuenta que esto pasa en el mundo y que Lena Valenti es una tía que, te puede gustar o no lo que escribe, pero al menos, se documenta estupendamente,  nos trae la historia de Leslie, la hermana de la protagonista del libro anterior, que fue capturada al infiltrarse en la red y que encontró a otro agente infiltrado, esta vez un ruso llamado Marcus que parece tan frío y calculador como un mikolápiz. Esta pareja intenta encontrar a los cabecillas de dicha trama y acabar con la red, salvando así a las personas retenidas contra su voluntad que tienen, a base de uso constante de drogas nuevas sintetizadas en laboratorios clandestinos. Su historia romántica, porque no olvidemos que esto es novela erótica, es digna de cualquier programa de adolescentes con hormonas sofocadas rollo MYHYV, pero con algún azotito que otro, seamos sinceros, viven en un "te quiero, pero no puede ser" constante que llega a quemar más que las reposiciones de los Serrano, pero las escenas de la trama de investigación, persecución y lucha estan francamente bien narradas, lo cual para mi gusto es bastante dificil de hacer bien. A ver, no es un polvo constante como la saga anterior, lo cual está bien, pero tampoco se salvan un par de escenas que te hagan dudar sobre si es sexo sanamente consensuado, lo cual no es muy agradable, pero lo perdonas porque al final la trama investigativa es, aunque parca, bastante interesante, aunque secundaria, obviamente.

Sé que hay dos libros más y dadas las circunstancias, no diré eso de "este agua no beberé", pero si nadie me las recomienda, casi mejor .

Espero pronto traeros más, porque aunque estoy intentando que el libro de Ramón Gener, me "dure", me queda poco ya...

5 comentarios:

Gadirroja Lapinturera dijo...

Me parece a mi que te pasa como a mi antes: aunque no disfrutase de un libro, me empecinaba en acabarlo. Ahora - será que soy más vieja - si un libro no me produce sensaciones que yo disfrute (intriga, humor, excitación...), lo dejo inmediatamente. ¡La vida es muy corta y hay mucha lectura para elegir!
BESOS!

Miss Potingues dijo...

A mi me pasa lo que a Gadi. Antes podía ás la cabezonería. Ahora no. Mi tiempo es mío, y no lo pierdo con cosas que no me convencen.
Besos!

Kike dijo...

Mis más sinceras felicitaciones por terminar con "El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha", la obra más citada del mundo mundial pero, no necesariamente, la más leída. Que de las cosas hay que hablar con propiedad, leches.

De todos modos a mi también me ha parecido siempre muy triste, aunque por otro motivo: la idea de que toda forma de imaginación equivale a la demencia y que la realidad es, por necesidad, basura. Podemos ignorar la basura o nadar en ella, pero nunca eliminarla. Incluso aquellos autores que consideran la cruzada de Alonso Quijano válida (por justa), no dejan de admitir que es inefectiva y, en muchos pasajes, humillante. Creo que ese espíritu derrotista y antiromántico es uno de los grandes males de la idiosincrasia española.

De lo otro no hablo, que la novela erótica no es mi fuerte :P

burbujitabebe dijo...

No consigo ver la lista!

Yo he empezado varios libros y los he dejado a medias, como no me enganche no hay manera....

Besitos guapa!

www.eldiariodeshyris.blogspot.com

Angie dijo...

Madreeee! Besotes!