jueves, 11 de agosto de 2016

Porque estoy tan sensible este año con el machismo

Estos días por las redes han surgido dos repuntes muy relacionados con el machismo que interesan: primero que en Change. org se abrió una recogida de firmas contra el canal de Álvaro Reyes y este ha denunciado a la mujer que abrió la iniciativa alegando daños al honor. En dicha denuncia además exige saber su domicilio (cosa que a todas luces es innecesaria, inexplicable y que obviamente, por Ley de Protección de datos espero que denieguen), sabiendo el pasado que ha tenido este señor en las redes, con videos que se retiraron y con una petición de perdón (presuntamente Álvaro Reyes conoció el amor y este le iluminó a la senda de la igualdad... o lo que él considera igualdad), pero siguen difundidos por la red.

Zarina, la denunciada ha abierto una recogida de dinero en caso de que admitan la denuncia a trámite, dado que no tiene medios para asumir los gastos legales, si no fuse admitida, se compromete a donarlo a asociaciones que apoyen a mujeres maltratadas.

Cada vez que decís cosas tan machistas Elvisa se indigna.

Por otro lado, el boom que han tenido las redes sobre el youtuber Dalas que, presuntamente, ha tenido conversaciones con menores a las que convencía para que les diesen fotos desnudas. Primero dijo que eso no era delito, luego dijo que le habían robado la cuenta haciendose pasar por él y luego ha quedado la cosa muy confusa (todo el twitter).

Sobre estas cosas hay dos opiniones más mayoritarias en el sexo masculino que opina, que desgraciadamente no son nada alentadoras : la primera es que las feministas somos muy reactivas y que nos molesta cualquier cosa, como que somos unas castradoras y nos gusta cortales los huevos a los tíos, que nos sulfuramos por el primer "piropo bien intencionado" y que se nos ha ido de las manos. La otra es que deberíamos pasar. Como siempre, todo el mundo opinando sobre lo que los demás, que nunca son ellos, deberían hacer o dejar de hacer (tema que Gadi desarrolla fenomenalmente aquí)

Sé lo que hago soy una mujer libre!

Os he linkado dos noticias redactadas por una amiga, que como veis ha usado un tono bastante imparcial para comentarlo. Y me gustaría que os paraseis a leer los comentarios de sobretodo la primera... Para que veáis que esto cala, que hay gente que lo jalea y defiende y que él habrá defendido su cambio hacia el feminismo (o lo que él considera feminismo/ igualdad, que como no sabe de lo que habla, no sabe que es lo mismo), pero es la misma teoría con distinto envoltorio.

Muchos me decís que estoy muy sensible con el tema y os digo siempre que llevo un añito de aupa con este tema. Hoy os voy a contar mi añito y vamos por agosto. Me he repensado mucho contar esto, porque algunas cosas de aquí no siguen finiquitadas... pero creo que es mejor decirlo.


En enero, justo el viernes posterior a la muerte de Alan Rickman, iba yo por la calle volviendo del curro, con un gorro hasta las cejas, una bufanda hasta los ojos, un abrigo enorme y largo acolchado que me convertía en Edredonwoman, la supermujer mullida, y las gafas. No sé veía si era mujer, hombre o el muñeco de michelín. Iba yo viendo en el movil Dogma, cuando un tipo en la calle se me cruzo y me dijo algo, pero era tarde, estaba cansada y pasé de contestarle. Cuando entré por la puerta de mi portal, él intentó colarse detrás, momento en el que algo en mi saltó y le cerré la puerta en la cara, gritando que no podia pasar como Gandalf con el Balrog, pero en ese momento no pensé mucho. No sé en qué sentido pretendía asaltarme, pero que iba a asaltarme estaba claro.

En febrero, no entraré en detalles, tuve que hablar con mis jefes porque un tipo me seguía por la calle a la salida de mi jornada. Cambié mis rutinas, pero el tipo seguía igual. Tuve muchos problemas a varios niveles por esto, porque en un principio, incluso mi familia, pensó que estaba sacando las cosas de quicio y pensé que me echarían incluso, pero no era así, algunos compañeros míos lo vieron,  y gracias a Thor, mis jefes y mi entorno fueron lo más comprensivos posibles (dentro de lo que podían hacer) y me ayudaron en lo que pudieron. De vez en cuando aún veo a esta persona y sigue sin serme nada agradable.


Los meses siguientes he tenido comentarios por la calle con pantalones cortos y largos, faldas cortas y largas... siempre hay una excusa.  El peor "Dios te otorgue sabiduría, porque belleza ya te dió"... vamos, que soy idiota, gracias por tu mierdivaloración!

Ahora en verano cuando paso por la calle tengo casi todas las mañanas a un repartidor en una furgoneta que me grita piropos bastante obscenos. Se conoce mi dedo corazón mejor que yo, en una ocasión en la que se lo mostraba porque ese día nos cruzamos a pie, unas señoras evangelistas me dieron un papelito sobre charlas para familias disfuncionales, como si yo fuse el problema. Pero me niego a callarme.


Cuando comento estas cosas tengo todo tipo de comentarios, desde el "tú pasa", al "eso te pasa por estar tan buena", pasando por el "dos ostias hacen falta en el mundo", obviamente con la mejor intención del universo, porque cada uno hace lo que puede. Yo quiero pasar, pero no del tema, sino por la calle sin aguantar memeces,  la culpa no es mi apariencia sino la incapacidad de respetar de los demás y de guardarse sus pensamientos de mierda y respetar a los demás y no quiero resolverlo a ostias. Esto pasa en las grandes ciudades y en los pueblos, a todo el mundo y no está bien. No está nada bien. Y nadie debería callarse, hay que quejarse, y denunciarlo y hacer cosas que impliquen a nuestro entorno, para que la red crezca y nadie pueda pasar de ello y se erradiquen estas conductas.  Empezando con que no se entiende el "no".

En el diálogo sobre el "no", muchos dicen que la respuesta de la tía siempre es "no" de entrada y luego empieza "el juego". Ya no se respeta ni el "es que tengo novio" (que nunca me ha parecido un "no" de peso, porque el mensaje que das es "si no lo tuviese te diría que sí", cuando la realidad es que ni muerta se lo dirías), como veis en el artículo linkado sobre el vocabulario usado de Álvaro, hay toda una teoría para invalidar el concepto novio, el concepto no y otras técnicas manipulativas. Todo lo que antes eran claras estrategias de violencia, ahora son artimañas psicológicas para vencer tu voluntad y que te cuestiones a tí misma sobre la clase de persona que eres, cuando todo se reduce a una palabra: vulnerable.


No eres una puta, no eres lo peor, no eres mala persona, eres víctima  de un sistema de ligoteo donde las personas/ las mujeres mayoritariamente se muestran como cachos de carne que te los tiras y luego pasas, muchos se acercan a estos "maestros" porque dicen querer una pareja estable y encontrar el amor y lo que terminan haciendo es volver al mundo vanal.

Cuando decimos que "hay que pasar", damos permiso a que esto exista y nos pase, o le pase a gente que nos importa. Cuando decimos que es por la belleza de alguien, penalizamos a la víctima (aunque sea una broma, no tiene gracia), penalizamos su manera de ser y pensar. Cuando decimos que hay que combatirlo con violencia, nos volvemos inhumanos. Mi respuesta es una intolerancia enérgica asertiva: no admito tu piropo, tu abuso, tus actos contra mi, no te dejo que me deshumanices e implico a mi sociedad cercana. No es normal que en este año haya leído y escuchado 3 veces que el pintalabios rojo es de putas o que si te pones ropa tipo pantalones o faldas cortas lo vas buscando. Muchos hombres van sin camiseta y no veo a tías tirandose a sus pezones, así que algo tiene que ir mal (si alguien va a decirme que los pechos de un hombre no son tan sugerentes como los de una mujer, que se lo ahorre: hablamos de comportarse como personas y no como animales en celo, por favor).


Muchas me dirán que eso ante una violación no es una cosa que se arregle con palabritas, a veces la violencia es la única manera de repeler a la violencia. Y es verdad. Pero si queremos un sistema distinto hay que hacer las cosas distintas, educando en valores a niños y a adultos. Y hay que hacerlo ya.

Tenemos repuntes de violencia entre parejas heterosexuales y cada vez más jóvenes, estamos glamourizando la violencia en las mujeres con libros que te venden la violencia como sado, y la actitud despectiva y humillante de los hombres al género femenino como algo deseable. Hablamos de víctimas sin cara, sin nombre, de números y nos da igual. Hasta que las conocemos. Y ya no nos parece tan divertido. Pues os informo: este trato degradante se está globalizando y aceptando en silencio y si nadie hace nada, porque "no es su problema" un día, sí lo será y ya no podremos pasar de ello.

4 comentarios:

Profesor James Moriarty dijo...

Hellen, yo tengo la teoría de que hay que pasar, concretamente pasar mucha gente a guillotina, y donde digo gente a veces se puede cambiar por trozos minúsculos de carne...

Beatriz MissPotingues dijo...

Triste, pero totalmente cierto. Esta mañana leí algo en facebook que me puso los pelos de punta, pero porque, por desgracia, es cierto.
Venía a decir que el feminismo es necesario porque un hombre en una sala con 100 mujeres está cómodo, pero una mujer en una sala con 100 hombres está aterrorizada. Y te ves ahí, y lo sientes, y lo sabes.
Lo que no es normal es que no podamos ir por la calle tranquilas, ni de día, ni de noche, y que tengamos que conocer estrataegias, casi de forma instintiva, cuando un desconocido se acerca demsiado.
Es más, hasta los conocidos, a veces, son los más peligrosos.

Un abrazo, y ánimo!

Adaldrida dijo...

Me pone los pelos de punta el rebote de violaciones en este país, y además parece que nos gusta en boca de los machos ibéricos. Tienes razón, más que un santo.

Noelia Cano dijo...

Fíjate que sin haber leído lo que comenta Bea iba a salir por ahí. Simplemente, te iba a comentar que el día que no haga falta sensibilizar con estos temas...se dejará de hablar de ello. A la gente que opina que se es reaccionario por intentar concienciar, les diría eso: cuando no haya violaciones, ni muertes de mujeres por el sexismo. Cuando no haya abusos sexuales ni discriminación...entonces me callaré. Antes, ni lo sueñen.
Gracias por la mención!
BESOS!