lunes, 27 de septiembre de 2010

Introspected

Es absolutamente terrible ver a una persona caer en los mismos errores cuando te importa. Es completamente frustrante verte a ti haciendolo. Yo me he pillado en una de estas.

Y no creo que esta vez sea mi culpa, sino que es culpa de la sociedad. Y diréis,claaaaro, pero ahora me daréis la razón. 

No tengo una gran relación con el alcohol, básicamente casi nunca bebo porque enseguida se me sube. Normalmente me entra la risa floja, digo las mismas tonterias de siempre pero más bestias con lo cual hacen más risa y se me pone voz de Duquesa de Alba espídica. Esto no sería un problema sino fuera porque normalmente en los grupos soy la que suele ir serena. Odio el alcohol, no por lo que me hace en mi, sino por lo que me hacen los demás cuando beben.

Me ha pasado tantas veces que la gente se achispe y no sepa controlar su emocionalidad, que me suelten auténticas burradas, que me digan o hagan cosas deleznables... lo peor no es eso, sino que la gente espere que emplees tu empatía para entenderlas. Y sinceramente, es como si la gente cuando bebiese fuera poseida (al más puro estilo Lovecraft) de un espíritu que, qué narices, me tiene manía. Me tiene manía porque a mi no me maneja como quiere.



Y a veces pienso si la gente me entendería a mi si yo fuese capaz de pillarmela doblá y hacer daño a los demás, supongo que una vez si lo haría, el problema reside en sí yo me lo permitiría.

Es como cuando la gente dice que no sabia lo que hacia en un juicio porque tomas drogas. Y se piensan que es un atenuante. Pues no, porque si se demuestra que eres consciente de la clase de persona que eres cuando las tomas, resulta que consta como agrabante.

Y para mi, hace tiempo que soportar tonterías de gente sobrealcoholizada que no es consciente, o dice no serlo, de las burradas que dice, sinceramente, de base ya es agrabante. Porque tu hagas más laxo tu lobulo frontal cerebral no significa que el mio tenga que estar en la misma circunstancia. Si eso fuese así, diria un par de tacos y todo sería distinto.

Y cuando viene de una persona que te importa, que dice que no piensa una serie de cosas, pero las admite por otro ella solita, que tras años de confianza sabes que debería actuar de otra manera y ves que no está siendo así y que encima, sabes que todo esto viene regado por litrooooos de alcohooool, corren por mis venaaaaas mujé...  y no sabes si en esto tiene que ver el alcohol que tanto daño te ha hecho impunemente tantas veces.



Asenath Waite fue poseída por su padre y se cargó hasta al apuntador... el alcohol conmigo es un poco la misma relación...

Lo peor es que tu intentes mantenerte serena para controlar la situación y la gente se lo tome como que eres una fría persona que tortura a gente alcoholizada. Soy una bruja... a veces se me olvida que no puedo ser buena ni cuando lo intento. Y no es porque la gente me mire mal, joder, me maquillo delante de clases conservadoras con la imagen de la mujer, me importa una mierda como me miren, es solo que nadie te entiende y te encuentras sola en una batalla en la que intentas hacer las cosas bien. Y resulta frustrante.

Así que en eso he pensado esta noche toledana, tapada hasta las cejas con Monçada en brazos. Lo bueno de tener un pulpo de mascota, es que cuando necesitas muchos abrazos te los da de una vez y te sientes menos vacía. Además, como tiene varios corazones, es más empático.

Creo que le voy a hacer un regalito a Monçada, me está aguantando muchas en poco tiempo.

Como veis, hoy no estoy cabreada, ni borde ni nada, hoy me siento idiota... supongo que Evax tendrá un baile también para dias como este.

2 comentarios:

Gadirroja dijo...

jajaja muy buena tu propuesta de baile idiota, me encantaría aprender esa coreografía seguro que es divertidísma.
Yo y el alcohol nos llevamos genial: bebo de vez en cuando, cuando me apetece, y paso al cocacolo a secas cuando pillo el punto. Los años de experiencia (imagino) me han hecho especialmente sensible a mi tope, y no fallo. Y no me pongo deleznable ni nada por el estilo, solo gilipollesca, pero es que vomito hasta por las orejas y para mí es una de las peores cosas que me pueden pasar, te lo juro que me muero vomitando.
Sin embargo, nunca he apoyado esa idea que tú también criticas: "es que hice tal o cual barbaridad por ir ciega". Perdona bonico/a: si no ERES capaz de algo sereno, tampoco ciego (hablamos de pasotes, claro, no de echarse un bailecito ridículo en la barra del bar). La gente violenta se violenta más cuando bebe; la gente pacífica no se violenta hasta el punto de hacer ninguna barbaridad cuando bebe. Úsease, justificaciones, las justas.
Besos!

tita hellen dijo...

Un dia me aprenderé todos los pasos de Bollywood y la coreografia la haré yo pispamente.

Sinceramente, a parte de decir gilipolleces, soy la única persona que conozco que cuando se pasa del puntillo, tiene la resaca con el punto, si bebo de más me duele mogollón la cabeza, un asco.

Besazos